Por Gustavo Martínez Puga
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Bebas cambiadas: ¿confundidas por el apellido de los médicos?
Hay un dato que refuerza esa posibilidad: en las cartillas que la maternidad privada entregó a cada una de las dos madres damnificadas, tampoco pusieron el nombre de pila del médico interviniente, sino que los identificaron sólo por sus apellidos.
“En mí cartilla dice Dr. Conti”, aseguró Verónica Tejada. “Igual que en la mía, sólo dice Dr. Conti, pero no dice cuál de los dos hermanos”, aseguró Lorena Gerbeno.
Ese detalle, que en un principio fue minimizado en la clínica como “un error administrativo”, podría ser la punta del ovillo del escándalo.
Según las madres damnificadas, a Verónica Tejada la atendió el médico Federico Conti. Y a Lorena Gerbeno la atendió Sebastián Conti. Ambos son hermanos. Incluso, el padre de ellos, Enrique Conti Martínez, también atiende en esa clínica privada.
El día del parto, el lunes 30 de septiembre último, entre las 7.30 y las 9.30 horas, hubo tres nacimiento por cesárea. Cada uno de ellos se realizó en un quirófano distinto. Y en dos de esos partos intervinieron los hermanos Federico y Sebastián Conti.
Fuentes judiciales precisaron que estos médicos habrían sido ajenos al error, ya que su función es la realizar la intervención quirúrgica, extraer la beba, entregársela a sus asistentes y continuar con la finalización de la operación, cerrando la herida que se produce para este tipo de partos.
Según Verónica Tejada, el médico Federico Conti la llamó por teléfono cuando el escándalo estalló “para solidarizarse y ponerse a disposición. Pero me dijo que no sabía cómo pudo haber pasado todo”.
Mientras que Lorena Gerbeno dice que “a mí el médico Sebastián Conti me minimizó todo cuando fui a control y le dije que tenía muchas dudas sobre si la beba era o no la mía porque no tenía el peso que había salido en la ecografía que iba a tener cuando naciera; no había estado ubicada de cabeza como decía la ecografía, sino que en la cartilla decía que nació de nalgas; y en la cartilla no me habían puesto su nombre y apellido, sólo decía Dr. Conti”.
Para Gerbeno, “esa actitud me confirmó mis sospechas de que algo malo pasaba y fue una de las cosas que me convenció para hacer el ADN”.
El ADN fue la clave para dejar evidencia el cambio de las bebas, y certificó científicamente la intuición que Lorena Gerbeno tuvo desde que le mostraron a la beba, cuando sospechó que se la habían cambiado por su hija biológica.
La investigación
El juez Benito Ortíz, del Primero de Instrucción, investiga al cambio de bebas como una supresión de identidad en la que no hubo dolo, es decir, que no hubo intención de hacerlo. De las pruebas se desprenderá si hay o no evidencias para achacar ese delito por la forma en que procedió el personal del Sanatorio Argentino.
El juez Ortíz fue el que dio la orden a la policía que los médicos Sebastián y Federico Conti dieran su versión a la Central de Policía en el carácter de declaración testimonial, lo que momentáneamente los desvincula de las responsabilidades penales que pudieran caber por la supresión de identidad que se habría producido al intercambiar las bebas.
Por otro lado, el juez Ortíz decidió dejar para la semana próxima la citación para el personal involucrado en forma directa en la manipulación de las bebas, en donde se sospecha que se produjo el error reconocido por el Sanatorio Argentino.
Para la justicia hay un detalle que no es menor: cuando les entregaron las bebas y las cartillas con todos los datos del parto, las dos madres se quejaron porque el peso puesto en ese papel no era el que le habían dicho que tenían las niñas cuando nacieron; sus posiciones no eran las que decían las ecografías y en los dos casos no precisaron cuál de los doctores Conti era el que las había atendido.