ver más

jueves 14 de mayo de 2026

A 5 AÑOS DEL ASESINATO

Miedo y mentiras, una mordaza en el crimen del hockista

Un barrabrava, una empleada doméstica y la mentira del padre movieron la investigación judicial del crimen por encargo que terminó con la vida de Alejandro Rodríguez. Por Gustavo Martínez Puga.
Por Redacción Tiempo de San Juan
Por Gustavo Martínez Puga
gmartinezpuga@tiempodesanjuan.com

Como si fuera una conspiración en la que no importara la vida de un ex campeón mundial de hockey sobre patines, la justicia no ha logrado romper el círculo de silencio que encubre el asesinato por encargo de Alejandro “El Cabezón” Rodríguez, producido de un mentado tiro en el pecho a quemarropa con una pistola 9 milímetros, en presencia de su hijo, una fría noche del 10 de abril de 2007 en el barrio Aramburu, en Rivadavia.

A raíz de la segunda testimonial que dio en el Tercer Juzgado de Instrucción Juan Mariano Rodríguez, el padre del hockista, el juez Guillermo Adárvez citó a declarar a Sonia Alicia Corzo, una empleada doméstica, y a Marcelo Ceferino Ponce, apodado “El Tiburón”, uno de los líderes de la barrabrava de Unión de Villa Krause.

Rodríguez padre había aportado a la justicia un CD con una mentira: dijo que se lo había dado una persona desconocida frente a la plaza de Trinidad. Pero después terminó confesando que lo habían grabado dos de sus hijos en forma clandestina a una ex empleada doméstica de la familia Morán. Dijo que mintió para “proteger” a sus hijos.

En ese CD se escuchaba el relato de Sonia Corzo contando que Raúl Morán padre, ex comisario, le recriminaba a su hijo que “sos un p…, yo lo hubiera mejor”. Ella era empleada de los Morán y, supuestamente, esa conversación ocurrió después del crimen del hockista. La relación se dio porque hubo una hipótesis al principio de la investigación en la que se dijo que Alejandro Rodríguez habría mantenido un romance con la esposa de Morán hijo. Pero eso fue negado por la mujer en sede policial y se descartó.

Ante el aporte del CD, el juez Adárvez citó a Sonia Corzo. Ella volvió a decir lo mismo que en el audio y precisó que no sabía que la habían grabado. Pero esa misma declaración ya había sido hecha por la mujer con anterioridad ante la justicia. Y volvió a decir que en ningún momento escuchó que los Morán hicieran referencia a un crimen o algo que vinculara esos dichos con el crimen de Rodríguez, según fuentes judiciales.

Otro aporte del padre de Rodríguez a la justicia fue una confesión que le hizo su hijo Alejandro en el primer atentado, el 17 de febrero de 2007, cuando el asesino falló a la hora de quitarle la vida en el barrio Bardiani. Allí “El Cabezón” le dijo a su padre que había tenido una pelea con Morán hijo por su mujer en un partido de hockey en el club Unión. Y dijo que el “El Tiburón” de la barrabrava lo había presenciado.

“El Tiburón” fue citado por Adárvez y admitió conocer al ex comisario Raúl Morán de cuando era jefe de la Seccional Sexta, hace más de 15 años. Pero negó rotundamente haber presenciado algún tipo de altercado entre Alejandro Rodríguez y el hijo del ex comisario.
Ahora el juez Adárvez tiene previsto citar a los hermanos de Rodríguez que hicieron la grabación clandestina del audio a la ex empleada de los Morán.

Fuentes judiciales informaron tener la sensación de que Juan Mariano Rodríguez no miente en las conversaciones que tuvo con su hijo y sospechan que el miedo hace que los testigos se guarden algo que puedan llegar a saber sobre el crimen de Rodríguez.

En la justicia creen que ese es el motivo por el que no se logró romper el círculo de silencio que no permite llegar hasta el asesino y su instigador.

Si se sigue en esta vía, es decir, sin un culpable, el asesinato por encargo de Alejandro Rodríguez tiene dos caminos: o que el juez Adárvez cierre el caso por sobreseimiento o que se llegue a la prescripción, es decir, cuando pasen 12 años del crimen sin haber dado con un presunto autor. Por ahora, tendría ese final.
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar