Dos sobrinas de Mario Vega, el oficial de Policía que fue asesinado a puñaladas en un hotel alojamiento el 13 de diciembre último, fueron amenazadas de muerte en la madrugada del domingo, después de que una de ellas descubrió a través del WhatsApp (sistema de chateo gratuito de los teléfonos celulares) que le aparecía como conectado Mario Vega, su tío asesinado.
Crimen del policía: Usan su celular y amenazan de muerte a una sobrina
La chica se escandalizó y lo primero que hizo fue llamar al abogado de la familia, Eduardo Cáceres, quien le sugirió que intentara comunicarse para ver quién estaba del otro lado. Es que hasta ahora siempre se creyó que el chip del celular del policía Vega fue destruido, porque así lo dijo Pedro “El Loco Titi” Zamora, el taxi boy que confesó haberlo asesinado cuando el oficial le confirmó que tenía Sida.
Cuando la sobrina de Vega intentó comunicarse nuevamente, del otro lado le cortaron. Pero a los pocos minutos una voz masculina llamó por teléfono a su hermana, otra sobrina de Vega, para amenazarla de muerte: “Si no la cortan con la investigación, también las vamos a matar a ustedes”, es lo que le habrían dicho, en clara referencia de que quien tenía el chip del policía Vega sabía que eran dos las sobrinas.
“El domingo en la mañana se realizó la denuncia en la división Seguridad Personal de la Central de Policía. Esto prueba que hay un tercero en el crimen y que el juez –José Vega- y nosotros no estamos trabajando con vendas en los ojos”, informó el abogado Eduardo Cáceres.
Hace dos semanas Tiempo de San Juan adelantó que los peritajes de ADN realizados confirmaron la presencia de una tercera persona en la escena del crimen. Ese peritaje fue el resultado de gotas de sangre encontradas en el capot del Fiat Uno abandonado en la Costanera, Chimbas, donde dejaron el cadáver del policía Vega. Ese peritaje dice que el patrón es de sexo masculino.