Por Gustavo Martínez
gmartinezpuga@tiempodesanjuan.com
En 5 años asesinaron a 8 mujeres por conflictos pasionales
María Cristina Olivares, esa joven pocitana de ojos claros que a los 25 años trabajaba incansablemente por sus hijos de 1 y 3 años, nunca se resignó a dejar de lado el amor que sentía por Miguel Angel Palma, esposo y padre de sus niños, a pesar de la violencia física y mental a la que la había sometido sistemáticamente. Incluso, ella apostó por rehacer la pareja a pesar de que una vez lo había atrapado siéndole infiel en su propia casa con Rosa Videla, la mujer con la que Palma siempre mantuvo un vínculo sentimental y con la que Cristina tenía la guerra declarada. En la familia, en su barrio, en la policía, en el gobierno, todos conocían su historia y nadie la aprobaba. Como pudieron, todos intentaron darle una mano. Pero no alcanzó. Y la historia terminó con el más aberrante homicidio que se haya producido en la provincia y uno de los más morbosos del país: 140 puñaladas sobre el cuerpo de María Cristina, varias post mortem; su ex marido sindicado como el instigador del asesinato; la amante Rosa Videla con un cúmulo de pruebas como autora del asesinato y dos de sus familiares directos involucrados como partícipes y otros bajo sospecha. Un desastre para las dos familias.
1-Alba Ruth Pizarro, asesinada por su marido, Roberto Limolle el 27 de octubre del 2011. Dos días después de salir del Penal, la llevó a un descampado del Médano de Oro, le dio trompadas, la arrastró de los pelos y le pegó con una piedra en la cara hasta matarla.
2-Alejandra Cristina Bolaños, la mujer de 42 años que estuvo desaparecida dos semanas y la hallaron el 15 de agosto del 2011 enterrada en Caucete. Su ex pareja, Mariela Angélica Guitiérrez (21) confesó haberla matado en complicidad con el hombre con el que vivía y por el que la había dejado.
3-Lucía del Carmen Arancibia, la mujer cuyo cadáver apareció tirado en una calle de Santa Lucía el 19 de septiembre del 2010. Su marido, Eduardo Angel Sigalat la mató por celos a golpes en la cara mientras dormía. La cargó en un carrito que tiraba con una moto, la abandonó y denunció una desaparición.
4-Miryam González, la mujer que apareció el 17 de julio del 2008 en su casa, Caucete, con siete puñaladas y el cuchillo clavado en el cuello. Su marido, Ernesto Ariel Jaime, simuló haber estado en otro lugar pero luego confesó que lo hizo porque ella quería separarse de él.
5-Delia Noemí Bustamante, la guardiacárcel que fue asesinada en su casa el 26 de mayo del 2008, en Pocito. Su marido, Leopoldo Jacinto Marinero, quien la vivía celando por su trabajo en el Penal, la atacó cuando dormía en su cama con una piedra de gran tamaño con la que le golpeó la cabeza.
6-Graciela Yolanda Torres, la mujer que fue asesinada por su ex esposo el 16 de marzo del 2008 en Rawson. El la tenía amenazada. Entró por la fuerza, le clavó 8 cuchillazos, le pegó 3 tiros con un revólver y 2 escopetazos, uno en la vagina.
7-Marisa Elina Videla, la mujer que fue salvajemente agredida el 28 de junio del 2007 por su ex marido, el ex cabo de la Policía Aldo Enrique Castro. Tras una discusión en la calle, en Santa Lucía, la asestó 21 puñaladas.
Los otros dos homicidios de mujeres que completan la decena de casos en cinco años son el de Gloria Fanny Rojas, la mujer de 66 años que agonizó 35 días tras ser víctima de un arrebato de dos motochorros cuando se movilizaba en su bicicleta y cayó con su cabeza al pavimento por el empujón que le dieron para arrancarle la riñonera. Y el caso de Gisel Alejandra Alaníz, la chica de 20 años que murió víctima de una puñalada por la espalda que le dio en el Loteo Santa Ana, en Pocito, otra chica con la que se había peleado unas horas antes en una fiesta.
Este año ya más casos
De acuerdo a las cifras oficiales de mujeres víctimas de maltrato, en los últimos cinco años se registraron regularmente entre 800 y 900 casos. Pero este año se notó un incremento, ya que hasta el mes de junio ya se habían registrado 500 mujeres víctimas de hechos de violencia.
Si bien las víctimas de hechos violentos van a pedir ayuda cuando la agresión les hace temer por sus vidas, en la Dirección de la Mujer explicaron que se puede denunciar diferentes tipos de hechos violentos. Además de la agresión física, también está la violencia sexual, la económica (maridos que dejan cifras irrisorias de dinero y responsabilizan a sus mujeres a cubrir las necesidades del hogar), la violencia patrimonial (como puede ser la venta por parte del hombre de un bien común de la pareja) y la violencia mediática (cuando el honor de una mujer se ve maltratado por los medios de comunicación).
El círculo de la violencia
Según explicaron en la Dirección de la Mujer, las mujeres víctimas de la violencia de género están inmersas en un círculo de la violencia que se compone de tres puntos:
*Cúmulo de tensión. Es una sucesión de pequeños hechos violentos. Por ejemplo, una pelea o discusión termina en un pellizco, un apretón o un tirón de pelo.
*Explosión de violencia. Los pequeños cúmulos de tensión terminan disparando un episodio de violencia con una fuerte agresión física que suele ser disparado por cosas cotidianas simples.
*Luna de miel. Se le llama así al momento posterior a la agresión, cuando él se arrepiente y vuelve a pedir perdón. Generalmente suelen hacer regalos o buscan congraciarse con la víctima.
Según comentó Tania Madrid, consultora psico-socio legal de la Dirección de la Mujer, “la tercera parte de los casos de mujeres que caen en ese círculo terminan en el suicidio de la mujer, como consecuencia de una depresión, o en el homicidio por parte del violento”.
Cómo denunciar
Las mujeres que son víctima de hechos de violencia por parte de sus parejas pueden pedir ayuda en cualquier comisaría. Se puede hacer una exposición civil, si el hecho es menor, que sirve para dejar una constancia de la situación. O hacer una denuncia penal seguido de un formulario de protección, con el cual la víctima no tiene que volver a relatar una y otra vez los hechos que sufrió y, además, dispara obligatoriamente el sistema de protección del Gabinete de Asistencia a las Víctimas.