Tanto Jesús Olivera como su pareja, la periodista de Coronel Suárez Estefanía Heit, ejercían una presión constante para poder manipular a Sonia Marisol Molina, la mujer a la que mantuvieron cautiva durante tres meses en esa localidad bonaerense.
Horror en Coronel Suárez: Así manipulaba el falso pastor a la víctima
Según una nota publicada en el diario Río Negro, Olivera la presionaba para que vendiera todas sus posesiones y pertenencias con la promesa de que Sonia se haría cargo de un "ministerio" del "Centro Cristiano Amar es Combatir", encargados de ayudar a chicos indigentes y discapacitados de la provincia de Chaco.
En los escritos a los que pudo acceder el mencionado diario, se pudo constatar que Olivera solía recurrir a la fe de Sonia y, aún cuando en algunos momentos la mujer tenía dudas, el falso pastor la presionaba con este tipo de frases: "como lo que me dijo el espíritu".
"Si te viene el diablo con que vos nunca vas a tener un peso, porque en tu familia fueron unos secos. ¡No! La palabra dice que vos sos una persona próspera, tu padre es un Dios próspero que te ha dado la revelación de su palabra… Derriba esa fortaleza y fortalécete en la palabra de Dios", dice en uno de los pasajes que se dieron a conocer.
"Vos cambiá ese hábito, pensá lo que recibes de la palabra y confiésala. Hoy vos estás sana, creelo y comenzá a disfrutar de su sanidad… el espíritu me dijo mándale a Sonia, pero espera que yo te voy a empujar en el momento que se lo tenés que mandar. Ya lo tenía para mandar, pero te lo mandé por acá, ¿entendés lo que es una fortaleza? Es una mentira del enemigo que usa a muchos predicadores para que lo digan. Una fortaleza se construye en tu mente, ¿entendés? Vos no tenés fortalezas".
A ello que Sonia le contesta: "Sí las tengo".
Olivera: "¿Y nosotros a qué te estamos ayudando?".
"A derribarlas", contesta Sonia.
Olivera le menciona entonces que "lo teórico te lo voy a explicar más adelante con tu vida y tu testimonio. Vas a cambiar; vos sólo hacé caso. Nosotros verdaderamente queremos lo mejor y queremos ayudarte, no somos como los demás pastores".
"Ves lo que te digo, sacá las fortalezas que te metieron a vos. Yo te lo iba a dar tipo prédica, pero lo mando directamente a vos como me lo dijo el espíritu" y en el mismo mensaje le pregunta "Sonia, qué pasa con esto que fuiste a ver".
Sonia: "¿Lo del trabajo?".
Olivera: "Sí".
Sonia: "Era de 16 a23 y dije que no porque me complica con los masajes".
Olivera: "Bien, y el dinero".
Sonia: "Cuando me dijo el horario dije que no, no pregunté nada más".
Olivera: "Era un buen horario, tenías toda la mañana y parte de la tarde".
Sonia: "No, ni siquiera estaba en el lugar al que fui".
Olivera: "¿Cómo va lo de los muebles?".
Sonia: "No he visto a nadie. Sólo averigüé los precios".
Olivera: "¿Te fijaste cuánto vas a pedir?".
Sonia: "Averigüé los precios, no sé cuánto voy a pedir".
Olivera: "¿Cuánto están?".
Sonia: "1.060. Las sillas c/u 115 y la mesa 600".
Olivera: "En total sacaste mil 600".
Sonia: "Eso es lo que valen en la mueblería".
Olivera: "Mirá con la moto y 2 mil compramos un auto. Dictaminamos que este mes hay que comprarlo sí o sí. Entendés, porque no se puede terminar sin auto el año. Vos tenías un auto y se vendió".
Sonia: "Voy hacer lo posible".
Olivera: "Tenés que agarrar un trabajo para llegar, pero si vos no lo crees se nos pasa el mes".
Luego de una extensa charla en la que Olivera apelaba todo el tiempo a que Dios tiene un plan para Sonia y que debe derribar sus fortalezas, le menciona: "Sonia, no sé cómo pero junta eso que vas a salir adelante. Vos vendé lo que sea".
Cuando Olivera habla de “nosotros”, da a entender la clara participación que tuvo la periodista Estefanía Heit en el calvario que le tocó vivir a Molina, mientras estuvo secuestrada durante tres meses y en los que fue sometida a todo tipo de vejaciones.
Fuente: infobae.com