Por Gustavo Martínez Puga
gmartinezpuga@tiempodesanjuan.com
Tras el escándalo con la maestra, hablan los padres: “Nos arruinaron la vida”
“Nunca pensamos que esto se iba a transformar en un escándalo y que íbamos a estar en todos los medios. La televisión escrachó a mi hijo cuando la detuvieron a esa mujer como si él fuera culpable de algo. Ahora todos los compañeros en la escuela le hacían chistes por la difusión que tuvo el contenido de los mensajes del Face en el que esa mujer le hacía propuestas sexuales. Hasta temíamos que mi hijo se quitara la vida por la vergüenza que sentía”, confiesa la mamá, angustiada.
Y el papá acotó que, tras la intervención policial con la detención de la maestra en el momento que por primera vez se iban a conocer personalmente con el chico, “él –por su hijo- andaba muy callado. Estaba como asustado, como si se sintiera culpable. Yo le preguntaba permanentemente si estaba todo bien, que no fuera hacer alguna locura, y él me decía que me quedara tranquilo, que no iba a pasar nada. Pero fueron momentos muy difíciles”.
R. y E. comentaron que ahora ellos y su hijo están bajo tratamiento psicológico, con la intención de recibir ayuda profesional para poder afrontar el escándalo en el que se vieron envueltos. “Aquí en el barrio, en la escuela, en los clubes que hacen deportes mis hijos, en todos lados somos el comentario, sobre todo mi hijo, por la difusión que se le dio al asunto. Nosotros fuimos a buscar ayuda en la Policía porque nuestro hijo cambió bruscamente su comportamiento. Era niño excelente en la escuela, fue abanderado en la primaria, y empezó a traer notas bajas en Inglés y otras materias. Siempre era muy comunicativo y, de repente, se vivía apartando para hablar por teléfono o usar la computadora sin que nadie lo viera. No sabíamos qué le pasaba o en qué andaba. Por eso es que empezamos a ver con quién se comunicaba en Facebook y en el teléfono y descubrimos los mensajes de esa mujer”, cuenta la madre.
Tras acordar en no difundir datos que identifiquen a la familia, el matrimonio accedió a contar el impacto familiar que sufrieron el haber denunciado a Silvina María García León, la maestra de Educación Especial del nivel inicial y primario de la Escuela Luis Braille que había formalizado una relación sentimental con su hijo –en esos días, hace dos mes, tenía 15 años- vía Facebook, mensajes de texto y llamadas al celular.
Las dos familias viven en Chimbas, pero separadas por más de 5 kilómetros de distancia. Y nunca se conocieron. Cabe recordar que, una vez excarcelada, la maestra habló en exclusiva con Tiempo de San Juan y reconoció tener “una relación cariñosa” con el chico (ver recuadro). Aunque en todo momento negó haberle hecho propuestas sexuales. Y disparó una frase que despertó polémica: “No soy la única que chatea con menores”.
De todas formas, en la investigación de la Seccional 26 de Chimbas que dirigió el comisario Diego Rocha se secuestró material informático que contenía 400 hojas impresas de los chats de dos meses entre la docente y el chico. Allí habría pruebas que probarían las propuestas sexuales de la maestra. Legalmente eso sería la principal evidencia para la presunta corrupción de menores.
La madre del chico se irrita cuando se le pide una opinión sobre las declaraciones de la maestra cuestionada: “Ella no puede decir que no sabía que mi hijo era menor porque él se lo dijo y así todo lo siguió persiguiendo. Hacía cosas morbosas como ponerlo al teléfono a que hablara con sus hijos chiquitos… como si fueran novios o para crearle un vínculo afectivo. Además, sobre los mensajes, le ponía cosas que a mí, que soy madre de tres hijos, me dan vergüenza y que no me cabe en la cabeza cómo le podía hacer esas propuestas a un chico de 15 años que podría ser su hijo. De hecho, ella tiene hijos de esas edad que van a la misma escuela que mi hijo, a pesar de que no se conocen”.
R. y E. contaron que su hijo fue sometido a peritajes psicológicos en la Policía. Ese es un paso clave para el juez que lleva el caso, Guillermo Adárvez, del Tercero de Instrucción, ya que esa pericia demostrará si hubo o no daños en la mente del menor. Por otro lado, la docente denunciada también fue sometida a ese peritaje, con la intención de saber si miente y conocer su perfil psicológico. En el juzgado están dando todos y cada uno de los pasos legales y tomando todos los recaudos, teniendo en cuenta que la decisión de Adárvez sentará un precedente en el uso de las tecnología en las relaciones entre los adultos y los menores.
Las declaraciones que recorrieron el país
Estas son las frases más importantes de las declaraciones exclusivas que la docente denunciada, Silvina María García León, hizo ante Tiempo de San Juan la semana pasada, las cuales fueron reproducidas por los medios nacionales.
“No soy la única que chatea con un menor. Todo el mundo sabe que los chicos mienten en su edad para que les puedan habilitar una cuenta en el Face”.
“Yo nunca conocí personalmente a este chico. El día que nos íbamos a conocer fue la tarde que me detuvo la policía en la Unión Vecinal del Barrio Santo Domingo”.
“No voy a negar que nos tratábamos con cariño. Pero yo nunca me enamoré de él ni quise tener otro tipo de relación”.
“Como al mes de que nos habíamos hecho amigos en el Face, yo descubrí que él era menor y él me lo admitió. Lo bloqueé y él me insistió para que siguiéramos siendo amigos”.
¿Por qué es delito?
El artículo 201 del Código Penal Argentino dice que comete el delito de corrupción de menores el que induzca, procure, facilite u obligue a un menor de 18 años a realizar actos sexuales, de exhibicionismo corporal o lascivos.
Es decir que se pueden levantar cargos por el delito de 'Corrupción de menores', a los que manipulen a un menor de 18 años, sin la necesidad de llegar a consumar el acto sexual.
La pena es de reclusión o prisión de 3 a 6 años cuando la víctima es menor de 16 años.