Rodeado de verde y de animales que completan el cuadro de naturaleza, el jardinero que hoy cuenta su historia es un chico de apenas 22 años que atesora su pasión en las plantas y por el trabajo que hace con ellas no sólo se ganó el cariño de su clientela, sino que también le valió el apodo que sirvió para titular la nota: el 'Doctor Planta'.
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El 'Doctor Planta'
Es que además de cuidar las especies que habitan en su enorme jardín, el que transformó en un popular vivero, Enzo Montiveros las cura con sus propias manos. Pareciera tener un talento innato que no sabe bien cuándo nació, pero que lo aprovecha al máximo desde hace 5 años. En ese entonces, hacía poco que había terminado la escuela y había decidido convertirse en vendedor ambulante de plantas.
Luego de recorrer las calles de Rivadavia en la zona de Marquesado y Punta de Rieles, el protagonista de Personajes Sanjuaninos abrió las puertas de su vivero cuando la pandemia irrumpió en nuestras vidas y lo que inició como un medio para subsistir, como así también para explorar sus conocimientos en Botánica, se transformó en un emprendimiento familiar que creció a pasos agigantados.
Poco a poco, el vivero al que bautizó como 'Él Chai' se volvió uno de los más populares en el distrito, ya que se dedicó tiempo completo a trabajar en él. "A mí siempre me gustaron las plantas y los animales, me encantan. Por eso todo esto empezó como un hobby y hoy es mi trabajo tiempo completo", aseguró quien contó sus secretos para tener las plantas como nuevas.
"Estudio planta por planta, los cuidados que debe tener en San Juan, porque no es lo mismo que un ficus esté en Buenos Aires o acá, son distintos climas. Entonces me dedico a eso, a aclimatarlas en nuestro lugar", detalló y agregó: "Como están acá, que no es lo mismo que en un invernadero, de alguna forma se curten. Todo está hecho para crear un microclima y que haya humedad todo el tiempo".
El joven que pretende iniciar la Licenciatura en Biología y Botánica contó que si bien siempre tuvo amor por las plantas y por ello se interiorizó en el tema, fue del Vivero Yamanouchi donde aprendió lo más importante y de donde se provee de las especies. "Son proveedores y maestros para mí. José, Paulino y Marcelino me enseñaron lo que se, son amigos que aprecio bastante", expresó.
Entre sus tareas en la Iglesia Evangélica a la que asiste, Casa de Dios, y la ocupación que le representa el negocio familiar que impulsó y que emplazó en el jardín de su vivienda, confesó que uno de sus escapes es la pesca, ya que estar en contacto con la naturaleza le hace bien.
Enzo habilitó un espacio para que las plantas de sus clientes que están en situación de emergencia permanezcan allí y él les brinde su "magia" para revivirlas. "Al fin y al cabo son seres vivos. Yo les hablo, les doy amor", indicó.
Es por esa razón que junto a las plantas también tiene a sus animales, unos cuantos conejos, una tortuga, un erizo, peces y demás especies que componen un hábitat muy especial. "Más allá de que me gustan, cuando las mamás vienen con sus hijos, los niños se entretienen con los animales", añadió el jardinero que entre todas eligió a la 'Lengua de Suegra' como planta favorita por su estética y la facilidad con la que se reproduce.
Cómo colocar una planta en una maceta
Todo queda en familia
Como el vivero está montado en la casa de sus padres, Enzo hizo participar a todos del emprendimiento y por eso su padre Hugo y su madre Rebeca son dos ayudantes de fierro que están a la orden. Además, su novia colabora con la causa y es quien pinta las macetas.
"Son fundamentales porque cuando yo no estoy, me dan una mano, riegan, venden, hacen de todo. Es como digo, un pequeño negocio familia", manifestó.