Hoy día se apuesta por realizar una manicura lo menos agresiva posible. Y eso supone evitar cortar la cutícula, a menos que sea estrictamente necesario. "Actúa como protección natural del nacimiento de la uña. Y cortarla en exceso puede producir infecciones, inflamación, padrastros y un aumento de su crecimiento, que es justo lo que queremos evitar”, explica Paz Torralba, propietaria del centro de belleza The Beauty Concept (www.thebeautyconcept.com).
domingo 22 de marzo 2026




