En lo que parece ser una tradición de calendario, por tercer año consecutivo, y siempre coincidiendo con el mes de abril, el grupo chileno Antofagasta Minerals (brazo minero del poderoso Grupo Luksic) ha manifestado públicamente su interés en desembarcar de alguna forma en El Pachón, el gigante de cobre ubicado en Calingasta, San Juan.
El Pachón y su "clásico" de abril: el gigante chileno Luksic insiste por tercer año con el proyecto de cobre sanjuanino
Antofagasta Minerals volvió a poner el ojo en El Pachón. El RIGI, la demanda global de cobre y la ventaja logística del lado chileno, en un historial de guiños en abril.
Esa "asociación" que no termina de concretarse, vuelve a escena este otoño en un contexto de reformas económicas en Argentina –Rigi y Ley de Glaciares- y una creciente demanda mundial de cobre.
El CEO de la compañía, Iván Arriagada, señaló ahora que la minera chilena analiza distintas alternativas para entrar al mercado argentino, ya sea mediante exploración independiente, o a través de asociaciones con proyectos ya existentes, como El Pachón, yacimiento controlado por Glencore y ubicado cerca de la frontera con Chile.
Aunque aclaró que el interés está aún en una etapa temprana y que no existen objetivos específicos definidos, Arriagada destacó que la cercanía geográfica y la experiencia minera acumulada en Chile podrían transformarse en una ventaja competitiva para futuros desarrollos trasandinos. Sus declaraciones fueron reproducidas en varios medios chilenos y en el portal argentino Mendoza Post.
Renovado interés
“Vemos que existen oportunidades de sinergia”, afirmó Arriagada, subrayando que varios proyectos podrían requerir una plataforma de servicios que podría ser provista desde Chile. El renovado interés tiene ahora un condimento atrayente: las medidas promovidas por el presidente Javier Milei, orientadas a flexibilizar restricciones y mejorar los incentivos para el capital privado. Entre ellas, el RIGI que contempla beneficios tributarios, aduaneros y cambiarios para grandes proyectos de inversión. Con ello, el gobierno argentino apunta a destrabar iniciativas mineras de gran escala y convertir al país en un proveedor estratégico de cobre.
Sin embargo, uno de los principales desafíos sigue siendo la falta de infraestructura para desarrollar grandes operaciones, un factor que ha retrasado e impacta actualmente en la materialización de varios proyectos mineros.
Allí es donde el grupo Luksic ve fortalezas, ya que Chile posee caminos, líneas eléctricas y agua desalinizada, además de tener la mina Los Pelambres, pegadita a El Pachón.
El "dejà vu" de abril
La historia reciente de este interés comenzó en abril de 2024, cuando el mismo CEO Arriagada sorprendió al mercado al mencionar a la mina sanjuanina -actualmente en manos de la suiza Glencore- como un "blanco atractivo" para su expansión.
Un año después, el 4 de abril de 2025, se dio un “segundo coqueteo", destacando las reservas de clase mundial del yacimiento sanjuanino.
Este abril de 2026, la escena se repite. Arriagada confirmó nuevamente que la empresa analiza alternativas para ingresar al mercado argentino, ya sea mediante exploración propia o a través de asociaciones. Y El Pachón surge como el candidato principal.
Un gigante de 5 décadas
Para los sanjuaninos, El Pachón es una promesa de cinco décadas que nunca terminó de madurar. Sin embargo, el panorama de la política argentina ha cambiado y esto ha renovado con fuerza el interés de otras mineras.
Por un lado, la mina chilena Los Pelambres, propiedad de los Luksic, está pegada a El Pachón, separada solo por el límite internacional. El grupo chileno ve una oportunidad única de compartir infraestructura: puertos, caminos, redes eléctricas y logística que ya funcionan del lado chileno y que podrían servir para sacar el mineral sanjuanino.
Además, el factor RIGI ha reactivado el interés de capitales que antes eran cautelosos. De hecho, Glencore ya solicitó este régimen para Pachón con una inversión estimada en los 9.500 millones de dólares.
Posible giro de una relación conflictiva
Este acercamiento no deja de ser curioso para la memoria local. Durante años, ambas empresas mantuvieron un duro litigio penal y civil en los tribunales federales de San Juan. El conflicto estalló cuando se descubrió que Pelambres había depositado por "error" toneladas de escombros y neumáticos en territorio argentino (la famosa "escombrera").
Tras un proceso de remediación ambiental que costó unos 100 millones de dólares y que finalizó curiosamente (otra vez) en abril de 2023, la relación podría pasar de la hostilidad judicial a la negociación comercial por la cercanía geográfica. De todos modos, Glencore no ha dicho nada al respecto.
Para San Juan, y específicamente para Calingasta, que una de las 10 mayores productoras de cobre del mundo ponga sus ojos nuevamente en la provincia supone un envión inédito para un proyecto que espera su turno desde los años 70.