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Columna

Mi pareja: ¿me conviene?

Es posible que en muchas ocasiones estés 'ciego/a de amor' y no veas las señales, bien por necesidad de ser amado-a, por no soportar la soledad, o por elegir inadecuadamente.

Por Carlos Fernández

Todas las personas queremos rodearnos con gente que nos aporte algo a nuestras vidas. Suele pasar que al comenzar a salir con alguien, desconocemos como son realmente sus costumbres, sus hábitos, su manera de entender la familia, su relación con el dinero, con los afectos... lo que en un principio parecía ir bien, de apoco se puede convertir en una relación bastante complicada.

Está claro que todos venimos de una manera distinta de crianza, con valores culturales en muchas ocasiones distintos, y también es cierto que toda relación necesita un tiempo de ajustes ante altibajos que surjan mientras se poner a punto el ensamble de ambos a través del amor, y el deseo de estar juntos.

Pero si pasado un tiempo las discusiones, y los malos entendidos, son lo habitual estaremos ante la pregunta del encabezamiento de la nota: ¿Me conviene mi pareja? Y la respuesta la vas a tener que responder aunque no quieras porque no hay peor ciego que el que no quiere ver.

Llegado a este punto es posible que te hayas preguntado cómo identificar a personas que no te convienen. Esta pregunta no es fácil de responder, puesto que no podemos descartar por completo una relación por el simple hecho de que algo ha ido mal en un momento dado. La línea que separa las discordancias normales de una relación y problemas de relación irresolubles es muy difusa.

No podemos dar la solución de cómo elegir a la pareja, que más nos conviene sin equivocarnos. La vida no se puede solucionar con fórmulas mágicas que nos permiten elegir sin equivocación alguna con qué personas nos debemos rodear o elegir para nuestra vida. Es a partir de las equivocaciones, los desengaños, los aciertos y los errores que acabamos viendo quién nos conviene y quién no.

Lo que debemos tener bien claro es que debemos aprender de nuestras experiencias sean cuales sean, a la hora de salir o quedar con alguien y afinar nuestra elección en base a lo que proyectamos o deseamos sabiendo que aunque no haya una solución mágica para identificar a personas que no nos convienen, no significa que no hayan unas cuantas pistas en las que fijarnos que nos pueden ayudar a tomar la decisión de alejar o acercar a una persona adecuada que ocupara un lugar especial en nuestra vida.

Hay señales, comportamientos y conductas que te ayudarán a saber si merece la pena implicarte o es mejor dejar correr y pasar página.

Señales a tener en cuenta.

- Compartir valores y metas

Es normal y bueno tener intereses diferentes, dado que es una forma de poder complementarse, pero hay límites. Es muy importante compartir un mínimo, no solo hobbies como el gusto por el cine o por el deporte, también ciertos valores y metas en la vida, dependiendo mucho del momento vital en el que nos encontremos y si el compañero/a que tengamos, en cada una de las etapas de nuestra vida, cumple o no nuestros objetivos vitales, ya que no tendrás las mismas metas a los 20 que a los 30. Cuadrarlas hará que una misma pareja dure para toda la vida o que se rompa y vayan surgiendo nuevas relaciones.

A lo largo de la vida se suele pasar por 4 fases o tipos de pareja (todas ellas pueden vivirse tanto con la misma persona como con diferentes) : la de iniciación, la de proyecto -en la que muchos suelen llegar a formar una familia-, la de consolidación de la propia identidad y la plenitud y por último, una etapa más emocional y de cuidado.

Si esos objetivos van acorde a lo largo de las etapas, la pareja se mantiene. Mucha gente elige una pareja para tener hijos, pero cuando se ha cumplido esa necesidad, descubren que no tienen nada en común y optan por buscar nuevas opciones.

- Confianza el uno en el otro

Si quieres saber si tu pareja es para ti es importante que analices la confianza que hay entre vosotros. Confiar el uno en el otro es esencial para poder disfrutar de una relación plena y satisfactoria. La desconfianza tan solo genera malestar, celos y situaciones que pueden llegar a ser agresivas con la intimidad de cada uno. Para poder tener una relación de pareja con futuro, la confianza es esencial.

- Te sientes tú mismo/a

Otro de los indicadores que pueden decirte que estás con la persona correcta es valorar tu manera de actuar y de reaccionar en tu relación. Una pareja sana y fuerte es aquella en la que los dos miembros se muestran tal y como ellos son, sin tapujos, sin barreras y sin miedo a ser juzgados o criticados por el otro.

Es importante sentir que tienes la máxima libertad de actuación y movimiento y que tú eres tú mismo cuando está él o ella delante y cuando no está, sabiendo que no eres juzgado/a constantemente por cómo eres.

- Es tu principal apoyo

Si sientes que tu pareja te admira, te respeta y te anima a cumplir y alcanzar tus sueños y metas y tú haces lo mismo con ella, sin duda estáis hechos el uno para el otro.

Las relaciones más felices se basan en el respeto mutuo, por lo que incluso si ambos tienen intereses diferentes que desean perseguir, la pareja estará allí para alentarlos y apoyarlos. Si no es vuestro caso, algo grave está fallando en la elección.

- No todo es sexo

Naturalmente, el sexo juega un papel muy importante en una relación sana, y sentirse físicamente atraído y satisfecho por la otra persona es esencial. Sin embargo, en una relación perfecta y adecuada el sexo no ocupa, para nada, el primer lugar.

De hecho, puedes ver si tu relación va mal si mantener relaciones sexuales es lo único que hacéis juntos. Una pareja es mucho más que compartir momentos de cama, y la cama no tapa una mala elección.

- Te impide crecer

Las relaciones de pareja con niveles importantes de disfuncionalidad presentan cierta toxicidad para sus miembros al no permitir el crecimiento individual. Una pareja que no permita crecer emocionalmente, económicamente y espiritualmente es una muestra de NO amor y desconsideración hacia el otro, ingredientes nefastos para construir relaciones poco saludables y desequilibradas.

- Saca lo peor de ti

Seguro que alguna vez has sentido que una persona parece tener una inclinación natural para sacar lo peor de ti. De hecho, muchas de esas personas al principio pueden caernos realmente mal, por los desafíos que nos plantean, porque nos hacen sentir un poquito más pequeños de lo que pensamos que somos. Sin embargo, con el paso del tiempo, las aristas encajan y vemos en ellas un constante estímulo para seguir avanzando sintiéndonos mejor.

Si es así apuesta a la relación, pero si por lo contrario solo saca lo peor de ti con idea de desestabilizarte y hacerte sentir que eres lo peor de lo peor aléjate, porque en esa manera de actuar hay una clara manipulación hacia tu persona.

- No te respeta

Alguien puede no estar de acuerdo contigo. Sin embargo, ese alguien no podrá o no deberá pasar ciertos límites. Esos límites los impones tú, y uno de ellos es el respeto.

- Miente

Claro que todos hemos metido en alguna ocasión en nuestra vida; sin embargo, hemos de diferenciar las mentiras “normales” o crueles, de las mentiras piadosas.

Partamos que ninguna mentira se justifica, pero si alguien te miente constantemente, con cosas que no tienen sentido (o que te hacen sentir mal), plantéate seriamente alejarte de esa persona ya que estarás ante una persona mitómana que te desestabilizara.

- Sus carencias emocionales, te hacen mucho daño

Todos podemos perder el control de nuestras emociones en algún momento; sin embargo, cuando esa pérdida de control (del otro) nos afecta directamente, y en más de una ocasión, esto debería ser una alarma roja que nos indique que esa persona quizás no sea para nosotros. ¿Por qué?

Porque es probable que esa persona no haya trabajado sus cosas internas y que estas nos perjudiquen. Como dice el refrán, “que cada palo aguante su vela”, debemos responsabilizarnos de nuestra propia salud emocional, y si solos no podemos, pedir ayuda, pero no involucrar o responsabilizar a un tercero.

Después de leer estas señales ¿Qué hacer si alguien no nos conviene?

Si a través de estas, u otras señales has decidido que no quieres que esa persona con la que estas hoy, esté más tiempo en tu vida, es momento de pasar a la acción. ¿A qué nos referimos?

A que es momento de que le digas las cosas claras, sin vueltas, con respeto y asertividad, y que empieces a delimitar con quien sí, y quien no, te quieres relacionar hoy y en el futuro.

No tengas miedo a quedarte solo/a, recuerda que siempre habrá personas a quienes querremos dar una oportunidad, pero valora si te compensa esperar un cambio que quizás nunca llega, o invertir tu energía en “querer cambiar” a alguien, que quizás no sea cambiar.

Está claro que las relaciones y los vínculos saludables se construyen, pero si ya partimos de una base complicada, ¿qué frutos nacerán de esa relación? Las relaciones también tienen que ser fáciles, sobre todo los inicios que es cuando se suele poner lo mejor que se tiene.

Para salir de dudas si estas tomando la decisión correcta, siempre recomendamos acudir a terapia y exponerle a un profesional tus circunstancias con idea que de manera neutral y con perspectiva te puedan hacer ver con mayor claridad tú eleccion.

Escrito por: Carlos Fernández

Coach de Empresas y psicólogo

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