Pamela David concedió una extensa entrevista donde habló de sus “gustos” en la intimidad. El periodista le preguntó: “¿Siempre seguís con la misma tradición de agarrar el miembro de tu marido para quedarte dormida?”.
Pamela David reveló cómo "motiva" a su marido todas las noches
La diva concedió una extensa entrevista donde sorprendió a todos con sus fuertes declaraciones íntimas.
La diva confesó: “Si, ya se acostumbró a esta altura. Sabés que sí… Es muy fuerte que te hagas la imagen. Es muy gracioso, porque cuando yo llego, él hace cuerpito (se mueve para un costado en el sillón). Y se acerca. Y sabe. Está entregado. ¿Mirá como arrancaste?”.
El periodista le preguntó: “Vos sos la tercera gestión. ¿Cómo viene la gestión con Daniel?”
Pamela reconoció: “Re bien. Hay mucha confianza. Nos conocemos tanto que se hace mucho más fácil. O sea, yo ya sé cómo piensa. Creo que lo conozco a él más que él mismo. Hay mucha comunicación entre nosotros, pero también nos gustan nuestros tiempos solos, ¿eh? Disfrutamos mucho de este famoso nido vacío y decimos ’bueno, vayan volando’ (chasquea los dedos). Estamos chochos”. Lola tiene 12, es la más chica. Feli, 18, pero ya hace su vida, amiguero. Y Lola, que es la que tiene 12, también se cree de 18”.
En ese punto, Pamela confesó: “Daniel siempre dice cada vez que va al gimnasio -que detesta-: ‘pienso en mi mujer joven y tengo que estar a la altura’. ¿Vos crees que a mí me gusta ir al gimnasio? No me gusta’. Pero va religiosamente. Va a pádel, va a tenis, hace actividad física más que yo”.
Divertida, la conductora confesó que, a pesar de todo, su marido es muy celoso: “Él dice que no, pero el otro día me clavó escena. Me encantó. Después de 15 años, le dije: ‘Clavaste escena’. Porque en Pinamar, ahí en Casa Mar, se hacía la fiesta de la polenta, que obviamente es para chicos jóvenes. No iba a andar por ahí con Felipe y los amigos. Pero me gustaba ir a comer. Y esa noche iba a comer con mamás del cole, que obviamente no íbamos a bajar para estar con nuestros hijos bailando. Y me pongo un shorcito de jean. Daniel me dijo ‘eso es muy cortito’. Yo digo está bien, tal vez mi cuerpo está grande. Pero a mí me gustaba. Me vi linda y salí igual. Y al otro día, cara de cola”.