Desparpajo, esa es definitivamente la mejor palabra para definir a Eric, la serie que Netflix promocionó hasta el hartazgo tanto antes como después de su estreno y que rápidamente escaló para ser una de las más vistas de la plataforma. Pero, ¿es realmente lo que promete? Definitivamente, lo tiene todo. Sin embargo, a veces, como dice la conocida premisa, menos es más.
Lo que nadie dice de la serie del momento en Netflix
Anunciada por la plataforma como uno de sus tanques este año, la serie de 6 capítulos se posicionó rápidamente en el top 10 de la más vistas. Pero no todo lo que brilla es oro.
La serie de 6 capítulos narra la historia de una familia integrada por Vincent, un padre que supo ser un exitoso titiritero pero que siempre se vio perturbado por sus profundos problemas psicológicos; Cassie, una madre decepcionada de la relación con su pareja; y Edgar, un hijo de 9 años, súper creativo e inteligente afectado por el vínculo de sus padres. Ellos viven en Nueva York y un día, el niño desaparece. Ante la desesperante situación, cada día, Vincent se muestra más inestable y se aferra a un dibujo de su hijo que muestra a un monstruo llamado Eric, una marioneta que el niño creó. Está convencido de que, si logra que Eric aparezca en la televisión, Edgar volverá a casa.
Dentro de esa historia, la serie de 6 capítulos suma un sinfín de condimentos. Por empezar, se desarrolla en los ’80, la colorida y exagerada década que en los últimos años ha sido recreada a más no poder tratando de atrapar a los nostálgicos. Y, teniendo en cuenta ese contexto, no deja una problemática de la época sin abordar: corrupción en la policía y la política, drogas, alcoholismo, indigencia, diferencias de clases, tráfico de menores, discriminación, racismo, homofobia y hasta los prejuicios en torno al SIDA. Y a todo eso se suman la música de la época y un monstruo gigante y peludo que camina por las calles del barrio neoyorquino.
Con ese combo, nadie puede calificarla como aburrida. Pero, sin dudas, todo el conjunto es demasiado. Tanto, que llega un momento, promediando los capítulos 4 y 5, en que se pierde inclusive la noción de quién es el verdadero protagonista, si el padre atormentado o el policía que está a cargo de la investigación. Con ello, también empieza a perder peso el propio Eric, que es nada más y nada menos que el personaje que le da nombre a la serie.
Además, si bien la producción en general ha recibido críticas positivas entre el público, las problemáticas que plantea son tantas, que terminan tratándose todas por arriba y sin demasiada profundidad.
Aún así, en la columna de los pros pueden ponerse las actuaciones, que sin dudas suman. Dirigida por Abi Morgan y Lucy Forbes, es protagonizada por el infalible Benedict Cumberbatch, quien definitivamente puede con su enredado papel sin problemas. Y a él se suman, Gaby Hoffmann, la actriz que se destacó en los ’90 siendo muy joven y resurgió en los últimos años mostrando un increíble talento que la muestra sin fisuras en Eric; y McKinley Belcher III, quien viene de lucirse en Orzak y ahora, interpretando al policía, no se queda atrás.
Otro factor que ayuda a mantener en la pantalla al espectador es la incertidumbre, que está bastante bien manejada porque, en medio de tanto drama, el guión logra que por momentos todos los personajes pueden llegar a resultar sospechosos.
En medio de tanto lío, surge la pregunta, ¿es necesario tanto embrollo y saturación para el problema núcleo que plantea la historia? Y la respuesta, muy probablemente, es no.
El trailer de Eric