Una de las figuras más apreciadas de El Trece reveló que apenas tiene dinero para comer y confesó que el techo de su casa está por venirse abajo. Se trata de Leandro, el protagonista más carismático de “Cuestión de peso”, que habló con Carmen Barbieri, conductora del ciclo, sobre su durísimo presente.
Carmen Barbieri escrachó a un participante de "Cuestión de peso" y lo llevó al límite: "Vos no tenés..."
El hombre habló de los graves problemas de salud, económicos, personales y familiares que enfrenta en estos momentos.
La diva introdujo el tema diciendo: “No es solo dejar de comer, es dejar de hacer dinero, es decir, de trabajar. Esto le pasa a Leandro, que no tiene nada, pero prioriza su salud. Es decir, que vos no tenés laburo, que no está entrando guita. Pero en la lista que tenemos de nuestra vida, lo primero es la salud. Lo tenés claro eso, ¿no?”.
Leandro contó su situación: “Mi casa se me está por venir abajo, encima, la última tormenta que hubo fuerte, casi se me cae, tuve que taparlo con una madera ahí, porque se me venía encima. El temor mío es por mi hija. Son cosas que tenía que resolver, pero como no dispongo del tiempo ahora mismo y no dispongo del dinero, no lo puedo hacer. Todos los días que llego de la clínica, siento bronca, siento tristeza porque descuidé mucho de mi hogar”.
El joven describió su vida cotidiana: “A las 3 me levanto y a las 3:30 salgo. Lavo ropa, la ropa que uso hoy, la lavo. Lavo a mano porque tengo la mala suerte que se me rompió el lavarropas, se me rompió la heladera. No puedo guardar. Tengo que guardar cosas comunes como para mi hija, yogures, leche. Solamente puedo congelar acá. Es lo único que tengo para conservar las cosas. Se me había roto la tele. La que tengo es prestada. Me la prestó mi mamá con opciones de pago y se la estoy pagando a ella de a poco. Más que nada, la tele por mi hija”.
Leandro confesó: “Me falta todo lo indispensable para tener un hogar. Este es otro de los problemas que tengo. La cama, que, por obvias razones, con la obesidad se me fue rompiendo. Hoy en día la tengo con ladrillos, está partida por la mitad. Y la verdad que es muy incómodo dormir, la verdad que se descansa muy mal. A veces me voy a bañar directamente a la clínica. No me baño en mi casa porque recién estos días me pude comprar un tanquecito eléctrico para calentar agua”.
El participante se sinceró: “Pienso muchas veces en abandonar el tratamiento. Necesito trabajar para arreglar todo lo que tengo que arreglar. Pero también entro en la pelea interna de si dejo el tratamiento y de qué me sirve trabajar si no tengo la salud que me está brindando hoy el tratamiento. Hace unos meses estuve a punto de morirme. Estoy feliz con el tratamiento. Puedo caminar, puedo bailar. Y es algo que es impagable. Pero también tengo que mantener a mi hija. Quiero que ella tenga una buena vida. Y quiero disfrutarla con ella. Todas las mañanas, cuando me levanto para irme a la clínica, me levanto pensando que es para ella también. Me emociona mucho hablar de mi hija porque es lo más valioso que tengo en la vida”.
Video de Leandro hablando de sus problemas en “Cuestión de peso”: