“No todo lo que brilla es oro”, dicen por ahí y esa es una frase que casi siempre se materializa en los famosos. Marian Farjat se catapultó a la fama luego de su paso por el certamen de convivencia más conocido en el mundo y, aunque su excentricidad nos haga creer que su vida es de ensueño, parece que en realidad sucede todo lo contrario.
¡Tremendo dolor!: la ex Gran Hermano que quedó irreconocible por una mala cirugía
Hasta ahora nadie debe haber olvidado que Marian Farjat fue una de las participantes más icónicas de la edición 2015 de “Gran Hermano” y producto de aquella exposición es que hoy es una de las influencers más cotizadas del panorama nacional. Es justamente en ese espacio en el que ha dado a conocer una terrible dolencia que, aparentemente, no está cerca de solucionarse gracias a que el responsable hace oídos sordos a su reclamo.
Marian Farjat se sometió a una rinoplastia de la que quedó con graves secuelas, según ella misma contó en su cuenta oficial de Instagram: “No podía respirar bien, parecía que tenía asma y yo no tengo... llamé al médico, del que por ahora no voy a decir el nombre, y le conté lo que me pasaba, pero se me rio en la cara. Me dijo que no tenía nada sin siquiera revisarme, me dijo que no me la tocara más”, manifestó la modelo en un intento por generar consciencia en su comunidad virtual.
Para evitar dramas mayores, Marian Farjat insistió en la idea de que no quiere dar a conocer el nombre de quien la operó, pero es muy posible que su silencio se termine si la situación no mejora. Y es que, aparentemente, las complicaciones en las que ha derivado la intervención le hacen muy difícil la vida cotidiana: no puede dormir bien ni respirar, tampoco cantar.
“No soy médica, pero ahora estoy investigando y me entero de materiales y cosas que mi organismo rechazó porque no deberían estar ahí”, sentenció Marian Farjat y reconoció que, probablemente, hoy atraviesa semejante angustia porque oportunamente no se informó como era debido. Hace ya seis años que se encuentra en la misma situación y, lamentablemente, ni el mejor abogado penalista le devolverá su salud. No obstante, puede que esté a punto de comenzar acciones legales, al menos para quitarse de encima la angustia por la supuesta mala praxis.