La joven Jacqueline Guzzardi, contó cómo se encuentra en la actualidad y describió el dolor que la atraviesa desde el día que perdió a su padre en manos del ex cantante legendario del rock Nacional, Cristian” Pity” Álvarez. Además, se refirió a la detención del ex Intoxicados
Desgarrador: habló la hija del hombre asesinado por "Pity" Álvarez, el exlíder de Viejas Locas
Es así que, en un desgarrador relato para Télam, la hija de Cristian Maximiliano Díaz, el hombre asesinado en julio de 2018 por “Pity” Álvarez, brindó una entrevista y contó cuáles son sus sensaciones cuando escucha al exlíder de Viejas Locas o ve alguna imagen suya.
“No puedo escucharlo desde que mató a mi papá. No puedo escuchar ni siquiera su nombre ni una canción de él porque me mareo y me empiezo a sentir mal. Me da pánico de solo verlo”
Cuando sucedió lo inimaginable para ella, tenía 16 años y bajó rápidamente de su departamento para comprobar la estremecedora situación.
“Lo reconocí al verlo. Me lo quedé mirando en estado de shock, no sabía si estaba vivo, muerto o agonizando. Estuve unos veinte minutos pensando que iba a venir una ambulancia, hasta que llegó mi mamá y nos dijeron que estaba muerto”
Y agregó, para el dolor de todos los que accedieron a este fuerte testimonio en primera persona es cuál es la escalofriante sensación que siente cada vez que escucha una canción de Pity en cualquier ámbito de su vida:
“Desde entonces no puedo escuchar ni siquiera su nombre ni una canción de él. Me afectó psicológicamente. Será lo que será como músico, pero como persona mató a mi papá”.
Guzzardi contó que antes escuchaba los temas y que en la escuela le hicieron aprender la canción “Homero”, de Viejas Locas:
“A veces la canto y, cuando me doy cuenta, me freno. Para mí está cancelado. Si suena una canción en la radio la saco”
Tras estas fuertes declaraciones, su testimonio se volvió inmediatamente viral en las redes sociales, asociando una foto en la que posaba su padre asesinado y abrazándolo antes del terrible desenlace por el que terminó preso, Pity.