El sábado pasado Robertito Funes Ugarte, el frívolo notero de C5N que se encontró durante años conduciendo el programa de archivos más importante de la TV argentina, SDTV, el continuador del legendario Televisión Registrada, anunció que su ciclo se había cumplido.
Ugarte se enfrentó duramente con los televidentes del ciclo con desafortunadas defensas, entre otros, de Juana Viale, una acérrima antiperonista, como su abuela Mirtha Legrand, o más cerca en el tiempo, con la reivindicación de la familia Fortabat, una de las fortunas más beneficiadas por la dictadura genocida, por su "altruismo".
En entrevistas anteriores, Ugarte señaló que el programa perdió "el tono humorístico y se hizo más político", lo que lo impulsó, entre otras cosas, a renunciar.
De todas formas no es que se va “a la selva”, sino que tiene bien cubierta la grilla laboral, con su columna en Telefé Noticias, Taxife, y su programa de preguntas y respuestas sobre la Argentina en la TV Pública.
Además seguirá con María Belén Aramburu en C5N.
Los televidentes de C5N hace tiempo venían pidiendo que saquen al conductor del programa por su marcado sesgo conservador, identificado por varios como el medio pelo porteño.
Al irse, en el último programa, y con Víctor Hugo Morales como invitado remoto anunciando su pronto retiro de la televisión, Ugarte remarcó su cariño por el uruguayo aunque no siempre pensemos igual".
Esta subida de pedestal para ponerse a la altura de VHM fue duramente criticada en los medios.
Roberto no se achicó ante las críticas y contestó con un tuit rabioso, insultando a los seguidores de SDTV y convirtiendo su dimisión en un verdadero escandalete.
#EnCasaConSDTV ya les dije me importa un cazzo lo que me digan o piensen. Me soban bien la kena todas/os. Sino les gusta, cambien. Abran sus cabezas y no sean tan limitados/as, no es tan difícil", escribió.