EMILIA CLAUDEVILLE, MODELO “COMPAÑERA”
“La tele es tan prejuiciosa como la sociedad”
Es panelista en Duro de Domar y demuestra que no sólo es una cara bonita. El mundo de la moda, la política y la mirada de los otros.
Mirá la nota que Emilia Claudeville le dió a la Revista Veintitres
–¿Es más prejuiciosa la televisión?
–Va de la mano con la sociedad. Mucha gente repite los discursos misóginos que ve en televisión. Por más de que la tele no sea la encargada de educar o formar, algunas personas repiten cosas que escuchan, es inevitable.
–¿Pesan las opiniones de la gente?
–A un año de estar en el programa aprendí que las únicas opiniones que importan son las de mi familia y amigas de toda la vida. Son los que me critican más duramente, pero esas críticas las tomo para aprender. Ves muchas personas que pueden estar puteando a un comentarista de fútbol y se lo encuentran y lo abrazan y dicen que es el mejor del mundo. Si flaqueás un poco te pueden volver loco.
–¿Qué dijeron tus padres cuando empezaste con el modelaje?
–Me educaron con mucha libertad, libertad de hacerme cargo de mis decisiones. Para mis viejos es difícil porque vengo de San Juan, que es una provincia muy conservadora y cuando querés hacer algo diferente te miran y critican. Pero con el tiempo me demostré a mí, después a mis viejos y después al resto, que me hago cargo de las decisiones que voy tomando.
–A un año de estar en el programa, ¿cómo es el análisis en retrospectiva?
–Entré ocupando la silla de la chica linda. En realidad la silla dice en mayúsculas: “Acá va la boluda que está buena”. Pero traté de demostrar que me esfuerzo por tener y formar una opinión propia. Estoy ahí por ser modelo, pero no tengo mérito alguno por ser linda, a las minas lindas nos viven dando elogios por cosas que nosotras no hicimos. Entonces hubo un crecimiento, también nos conocemos más con los compañeros. Me conocen o saben por dónde voy y saben con lo que no me pueden joder.
–¿Con qué no te pueden joder?
–Cuando vienen con argumentos boludos. Al principio lo intentaban, el chiste fácil de pegarle a la rubia. Atrasa 40 años ese discurso y quedan mal ellos y con esas cosas no me prendo. O cuando alguien te bardea en otro programa o dicen que sos un adorno, en esa no me prendo. Soy la primera en reírme de mí, no me molesta que me ataquen, pero hay cosas que no discuto porque no me interesa.
–¿El programa te llevó a informarte más?
–La rutina inevitablemente te cambia, porque el programa va todos los días en vivo. Antes leía los diarios y miraba noticieros porque me gustaba o para estar informada. Ahora es una responsabilidad. Desayuno con los diarios, el noticiero y la computadora. Aparte me fui dando cuenta de la relevancia de la palabra en la tele, por más que algunos se lo tomen con más liviandad. Hoy en día se requiere mucho trabajo para tener opinión propia. La verdad no es lo que ves, en las noticias la verdad está entre líneas.
–Es además un programa con una lectura política.
–Tengo la posibilidad de meterme o no y decidí meterme. Entré al programa sin saber que era “compañera”. Además soy la más joven del panel y hoy en día la juventud tiene un peso muy importante. Con las inundaciones, por ejemplo, se vio la explosión de solidaridad y de militancia juvenil, que mucha gente no ve en el día a día. Porque claramente la juventud es el futuro y se nota que muchos van a hacer todo lo que está a su alcance para desorganizarlos, meterles miedo diciendo “para qué se meten en estos temas que no les corresponden”. Sería muy tonto no involucrarse de distintas maneras. Hay chicos que militan de verdad, pero estoy comprometida y trato de demostrarlo.
Nacida en San Juan, Emilia comenzó a bailar de muy chica “por una necesidad que convive conmigo de querer expresarme. Siempre fue mediante el cuerpo o me resultaba más fácil. Entonces cuando empecé a trabajar como modelo, la danza y el modelaje iban de la mano.” A los 15 años se recibió de profesora de danza clásica y empezó a venir a Buenos Aires para desarrollar su carrera pero “de casualidad me ofrecieron hacer un comercial y fui al call back preseleccionada, no quedé pero igual vi las cifras que se manejaban y me venía bien tener independencia económica para mantenerme y seguir bailando. Sigo entrenando, aunque danza contemporánea.”
–Hablaste del mundo de la televisión, ¿Cómo es el mundo del modelaje?
–Depende cómo uno lo encare, no sé si soy parámetro. Lo hago desde los 16 y para mí es un laburo hermoso. Me dio la posibilidad de viajar por todo el mundo, conocí gente de todos lados, saqué todo positivo. Después están los mambos con los que convive cada uno, la obsesión de querer salir en una revista o en televisión, que lleva a chicas a hacer cosas que no están nada buenas.
–¿Hoy te dan ganas de correrte del modelaje?
–Estoy acá por ser modelo. No me molesta y sigo laburando de eso, pero no quiero quedarme ahí.