El ciclo trata de cinco solteros que buscan junto a sus madres, entre diez candidatas, al amor de su vida. En cada programa se puede ver las citas que cada uno de los participantes mantiene con sus pretendientes.
No gustó y ya fue denunciado en el Inadi
El Observatorio pone bajo la lupa los comentarios sobre las mujeres que quieren conquistar al joven, ya que "se apoya en una serie de estereotipos de mujer".
"Las jóvenes deberán cumplir un espectro de roles: cocinera, cuidadora, objeto sexual, madre. Mientras tanto, la madre del candidato cumple con el estereotipo de suegra mala y competitiva con temor a ser desplazada por una nuera. Como no podía ser de otra manera y en esto se basa en gran parte el programa, la relación entre ambas será de rivalidad; hecho que potencia la imagen de la amistad entre mujeres como una relación signada por la competencia y el egoísmo", comunicaron.
Los hombres que participan toman un foto de las candidatas para poder evaluarlas y descartar aquellas que no sigan en competencia, y si el aspecto de las chicas no convencen al joven o a su madre, pueden cambiar su cuerpo con cirugías.
"Éste es un punto central, porque en la primera emisión, después de las presentaciones relatadas, se realiza la eliminación de tres de las diez participantes. Un adelanto de la próxima entrega nos muestra que las siete chicas seleccionadas, junto a Máxima, acuden a una esteticista", detalló en su informe el Observatorio.
"No sólo se somete a las jóvenes a un tratamiento como meros objetos sexuales, descalificando las habilidades socioculturales que pudieran tener, sino que además se apela a un único modelo físico al cual puede accederse incluso a través de intervenciones. Las mujeres serán descartadas por no cumplir con el ideal: por su edad, por tener el cuerpo intervenido con tatuajes y/o piercings y claro, por no ser lo suficientemente esbeltas", añade el análisis.
El Observatorio afirma que ¿Quién quiere casarse con mi hijo? reproduce "estereotipos de género que descalifican y degradan la imagen de las mujeres, ubicándolas sólo como objeto de deseo para ser compradas y/o como consumidoras exclusivas de determinados servicios económicos que son ofrecidos por un varón".
Y para finalizar, recomienda "promover la diversidad para cada uno de los géneros, evitar posicionar a los personajes femeninos en relación con los masculino, en lugar de inferioridad y dependencia". Fuente: Contexto.