Marcelo Tinelli ya no sabe qué hacer para recuperar el primer lugar en el rating que le fue arrebatado este año por “Graduados”. Esta semana apuntó todos los cañones al famoso Strip Dance, ese baile que suele calentar la pantalla de la televisión sin medir las consecuencias ni detenerse mucho en analizar el contenido de los métodos que se utilizan en pos de ese objetivo.
Tinelli busca la salvación en el porno dance
El conductor de Canal Trece apeló a los viejos trucos que tan buenos resultados le dieron en otro momento: la cosificación de la mujer al extremo, peleas e improperios que no temieron caer en la discriminación más básica y el espectáculo aparte de los integrantes del jurado, que cuando no incentivan a la violencia y a las situaciones límites, directamente las generan.
Ricardo Fort, que supo participar del certamen tanto como participante como jurado, consideró en diálogo con INFOnews que Showmatch ya es aburrido. “No pierdo el tiempo con eso. Me aburre y ya no lo miro, como le pasa a mucha gente”. En pos de marcar una diferencia con ese modelo, remarcó: “Yo hago un programa familiar para que la gente pueda pasar un buen momento”.
Strip Dance, peleas y banalidad
"¿Qué pasó que no te sacaste el corpiño?", inquirió preocupado Marcelo Polino, integrante del jurado, a la bailarina Noelia Pompa, como si la performance no hubiera valido la pena porque no terminó con la participante semidesnuda. Finalmente, el propio conductor la arengó para que se desvistiera, y la bailarina, incómoda, lo satisfizo.
La siguiente en pisar la pista fue Charlotte Chantal Caniggia, y la polémica bailarina decidió no desnudarse, aduciendo que todas las chicas del ciclo se quitan la ropa porque “en este país son regaladas". El jurado no perdonó el desplante de la hija de Mariana Nannis y la mató con el puntaje. Un capítulo aparte fue el de Nannis, quien se peleó con Cristian U y hasta lo tildó de idiota e ignorante debido a su origen. “Sos un resentido social”, le espetó la esposa de Claudio Paul Caniggia.
En la noche del martes, llegó el turno de la ganadora de Soñando por Bailar 2, Magdalena Bravi. Luego de su performance, la bailarina se trenzó en una dura pelea con el jurado que la hizo pasar un mal momento. ¿La razón? Ella consideraba que suelen beneficiar con un alto puntaje a Caniggia, sin tener en cuenta cómo baila, y le prohibió a Polino que la llame estúpida.
Tras el momento de lucidez de una de las participantes, apareció en la pista Karina Olga Jelinek como reemplazo de Ayelén Barreiro. La modelo intentó seducir al conductor vestida de enfermera, haciendo uso de las clásicas muletillas de ese personaje que cosifica a la mujer. A Tinelli y al jurado le gustó tanto su participación, y lo que representa, que le pidieron que se quede en el concurso como una participante más.
Por último, la ex esposa de Aníbal Pachano, Ana Sans, ingresó al estudio ante la presencia de su ex pareja y de la hija que ambos tienen en común. Pero, lejos de ensalzar los valores familiares y de rescatar los aspectos positivos de su relación, se pusieron a discutir a los gritos en medio del estudio.
Sofía Pachano es acosada por un extraño desde hace dos años y por esa razón presentó recursos legales, acompañada por sus padres. Claro que su padre se metió de más y ni siquiera conoce los detalles de la causa, sin que eso le impidiera ocupar minutos de aire hablando del tema con liviandad. “Yo había preparado algo con el abogado y Aníbal se enoja, explota, pero yo también entiendo el enojo de un padre ante esta situación”, dijo su ex esposa. Como el conflicto interesa más que el baile, el stripdance de Sans se pasó para el siguiente programa. Lo que importa no es el talento.
(infonews.com)