Por Ernestina Muñoz
Canal 13 San Juan
Pantalla gigante en el patio
Desde las 21, los martes y jueves, van llegando al Patio de La Lechuza. Los más austeros caen en bicicletas que dejan estacionadas en el pasillo. Con el cansancio del día en la espalda, los peregrinos buscan un asiento, se acomodan, abren una coca, unas galletas y esperan a que las luces se vayan, en paz. Pero no se trata del patio de casa, sino del fondo del IOPPS (Instituto de Opinión Pública y Proyectos Sociales) en Pedro Echagüe y Santiago del Estero. Allí acuden grupos de todas las edades y formaciones para ver cine del mejor. Insólitamente, hasta una hora antes de la función, empieza el arribo para tener la mejor posición y guardarle el lugar al amigo, señalizando con bultos las sillas plásticas. Así se van colmando los 200 puestos y hasta hay algunos que terminan en el piso, pero en primera fila, con tal de no perderse el film. Frente a ellos una lona y el retroproyector del instituto hacen magia.
El público es de lo más heterogéneo, desde jóvenes de secundario, estudiantes universitarios, profesionales de las ciencias sociales, músicos, diseñadores y hasta mujeres mayores amantes del cine confluyen para ver una buena peli con amigos.
“Kani” es también el organizador de otros eventos culturales que se desarrollan en el IOPPS como ferias de diseñadores de indumentaria locales, el Pechakucha donde los emprendedores sanjuaninos presentan su producción originalmente al público o bien las ferias de cultura japonesa. Así, el lugar se transformó en el epicentro de actividades que en otros escenarios difícilmente sean aceptados o promocionados.
Cuestión de capacidad
El Patio de la Lechuza debe su nombre a la bellísima escultura de hojalata que recibe a los asistentes a la entrada del patio. En ese espacio de césped caben 200 sillas de jardín. Incluso hubo películas en las que los asistentes terminaron sentados en el césped al punto de colmar la capacidad permitida por lo que tuvieron que cerrar las puertas para que deje de entrar gente.
En cambio, en el salón chico hay lugar para 80 asientos. El problema se presenta ahora con el cambio de estación porque el frío obliga a llevar el cineclub al interior.