La Policía y la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires desalojaron violentamente un predio tomado por 200 familias, en el barrio Padre Mujica, conocido como la Villa 31.
La policía porteña destrozó e incendió casillas y carpas de familias indigentes para desalojarlos tras una toma de terrenos
El terreno, que estaba desocupado, fue habitado por centenares de indigentes que montaron carpas, casillas, casa de tela y cartón y algunas ollas populares para alimentarse y protegerse de días de mucho frío.
El asentamiento, conocido como “La fuerza de las mujeres”, por el protagonismo en la acción de muchas de ellas, fue abordado por las fuerzas de Seguridad de Horacio Rodríguez Larreta, junto a funcionarios judiciales, bien temprano en el día de hoy.
A las 7, efectivos y judiciales ya estaban rompiendo telas de algunas carpas, incendiando árboles linderos con precarias casillas, e ingresando a las improvisadas viviendas, mientras, según denuncian vecinos, golpeaban a quién se interpusiera en el accionar.
En la tarea colaboraron camiones de gran tamaño y retroexcavadoras, que avanzaban y arrasaban con las construcciones.
El 30 de junio de este año Horacio Rodríguez Larreta había advertido que “unas 50 familias” ocuparon un terreno de manera ilegal. Funcionarios del ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat del GCBA explicaron después que habían tratado de implementar “distintas estrategias de acercamiento en busca de soluciones conjuntas, sin éxito”. Ante esto, desde el gobierno porteño, consideraron necesario “acudir a la Justicia”.
Graciela Sosa, una de las voceras del asentamiento ubicado en un terreno descampado que antes fuera un basural, señaló que "ahora no sabemos dónde vamos a dormir con nuestros hijos. Hace más de tres meses que estamos en el asentamiento. Armamos el asentamiento porque no tenemos un lugar para vivir".
"Estamos por el derecho humano a una vivienda, estamos por el derecho de las mujeres y de las madres, a tener una vivienda digna donde vivir porque los alquileres de la villa (31) no lo podíamos pagar más. Hoy nos quedamos a la deriva", lamentó.
El video que más conmovió fue el de una niña que llorando, entre otras cosas contó cómo la policía le pegó a su padre y “destruyeron el único inodoro que teníamos, que a mí mamá le costó un montón de plata", mientras reclamaba "que nos den una casa si quieren que estemos bien”