“Ahora no me callo. No voy a encubrir más a mi abusador y espero que nadie lo haga”. Antonella utilizó una red social para contar el calvario que vivió a manos de su padre durante siete años. El caso causó gran conmoción porque el señalado es un ex presidente de la Federación de Colectividades, entidad organizadora de la espectacular Fiesta Nacional de los Inmigrantes en la ciudad de Oberá, Misiones.
Denunció que su padre la violó desde los 9 hasta los 16 años
“Hago pública mi denuncia a Enrique Nicolás F. (mi progenitor) quien desde los 9 hasta los 16 años abusó sexualmente de mí, manipulando mis silencios perjudicando mi integridad sexual y psicológica”, señala la joven, que ahora tiene 28 años.
Antonella explicó que después de mucho tiempo pudo exteriorizar el calvario que vivió en el seno familiar. Su primer pedido de ayuda data de marzo pasado, cuando se comunicó con la Línea 137 de Violencia de Género. Desde entonces está con contención psicológica.
“El 9 de agosto hice la denuncia en la Comisaría de la Mujer de Villa Cabello. Ahora la denuncia está en el Juzgado de Instrucción 3. Hasta hoy sigo esperando la citación para la ampliación de denuncia”, se quejó.
La joven contó que su padre se enteró de la denuncia y la llamó en varias ocasiones. "Me escribió diciendo que no le cierre la puerta, y que vayamos al psicólogo juntos. También le pidió a mi hermana que me escriba lo mismo y su actual pareja me envió un mensaje diciendo que si quería hacer la denuncia que la haga, pero que hable con él porque se encontraba mal”, contó la mujer en su extenso post.
A raíz de la insistencia del supuesto abusador, realizó otra denuncia y pidió la restricción de acercamiento y un botón antipánico, pero en la Policía le dijeron que no era necesario porque su padre vivía en Oberá, a cien kilómetros de Posadas, adonde está ella. Finalmente, un Juzgado de Violencia Familiar dispuso una restricción de acercamiento.
Antonella dijo que sus hermanos ya están al tanto de lo que le sucedió. “Hablé con mamá y le conté a mis tíos maternos. También se lo conté a una tía paterna y me respondió con un rotundo “no te creo”, por lo que decidí no hablar más con el resto de ellos y esperar que me pregunten si quieren saber”.
La joven dijo que pese al paso del tiempo, decidió hacer público su calvario “porque ahora puedo defenderme, y no sólo a mí, defiendo a la nena de nueve, de diez, de once y todas las siguientes, que se quedaron calladas con miedo, vergüenza y dolor; porque ahora tengo la fuerza para hacerlo y ya no tengo vergüenza”, detalló.
Antonella dijo “tengo claro que nada me va a sanar ni borrar los recuerdos, pero quiero justicia, porque ese dolor que tengo no me lo saca nadie, porque esta mochila pesada no me la puse sola a los nueve años, me la puso un adulto perverso que toda la vida manipuló mis silencios”.
“Hoy con 28 años tuve la certeza y la fuerza para hacer la denuncia y quiero que se haga justicia y este hombre deje de circular como si nada por la calle, porque cometió un crimen, porque el abuso es un crimen, y cualquiera que lo haga sea quien fuera tiene que cumplir la condena que la justicia dispone en los casos de abuso sexual”, insistió.
Fuente: Clarín