Vecinos y allegados a Ayelén Roldán, la embarazada de 19 años que apareció ahorcada en una casa de Glew, tiraban piedras, incendiaban gomas y quemaban varios autos a metros de la comisaría 7 de esa localidad, furiosos porque la Justicia no tiene detenidos ni les dio datos sobre el caso.
Fuego y piedrazos a metros de una comisaría por el crimen de una chica embarazada
¿Lo que le pasó a Ayelén Roldán entre el lunes a la noche y la madrugada del martes pasado es un misterio? Embarazada de 6 meses, apareció ahorcada con un cable en el interior de una casa de Glew donde se suponía que cuidaba a cinco chicos mientras sus papás salían.
La familia de Ayelén y el papá del bebé que llevaba en el vientre denunciaron ante las cámaras de TN que la pareja dueña de casa estuvo involucrada en el crimen y mostraron su descontento con el curso de la investigación frente a la comisaria 7 de Glew, ubicada en Alem al 600. Pero no participaron de los incidentes frente a la seccional.
El homicidio se descubrió el martes a las 5, cuando los padres de los cinco chicos regresaron a su casa, ubicada en Flemming 3550 de Glew, según consta en la denuncia policial.
Vecinos atacan la comisaría de Glew tras el crimen de Ayelén. (Captura de TV)
Según las fuentes, ellos la habían llamado para que cuidara a sus hijos porque tenían que salir. "Declararon que fueron a buscar a una tercera persona para formar un trío, y dieron datos precisos de donde estuvieron". Y agregaron: fue corroborado lo que dijeron.
Los familiares de Ayelén no creen esa versión y denuncian que la mataron en un juego sexual y, mostraron su descontento porque no entienden por qué la pareja está libre. Ante esto, vecinos y allegados comenzaron a tirar piedras frente a la comisaría 7 de Glew. Todo se desmadró: incendiaron gomas primero, luego autos.
Vecinos atacan la comisaría de Glew tras el crimen de Ayelén. (Captura de TV)
Darío Giménez, que trabaja en un supermercado de la cuadra donde está la comisaría 7, contó a TN que junto a 7 compañeros están "encerrados en el local" y que la situación los asustó por lo que la mayoría de los comercios "cerraron sus puertas".
Luego, llegó la Infantería y con la ayuda de la Policía Local detuvieron a varios de los agresores y dispersaron al resto. Más tarde, los bomberos comenzaron a apagar las llamas.