"No quiero morirme ni acá ni en la cárcel, quiero morirme en mi casa, ya tengo 71 años y estoy roto por dentro”, le dice a "Crónica” Carlos Carrascosa, quien tras cumplir 70 años y por sus problemas de salud se le otorgó la prisión domiciliaria, con tobillera, en la casa de un amigo, en un country de Escobar, el 5 de febrero del año pasado.
Carrascosa: "Quiero morirme en mi casa"
De la casa puede salir 14 metros hacia adelante y otros 14 hacia el parque, que no le permiten llegar a la pileta, dice que ahora tiene "barrotes verdes”. "Sólo me quedan dos objetivos por cumplir: demostrar que soy inocente y saber quién mató a mi mujer”, sostiene Carrascosa, que fue condenado a perpetua por el Tribunal de Casación, por el crimen de su esposa María Marta García Belsunce, cometido el 27 de octubre de 2002, en su casa del country Carmel, en Pilar.
"Me levanto, camino, por mis problemas de salud me autorizaron a caminar una hora, entre las 9 y 11, por una de las islas del country, aviso cuando salgo y tengo que llevar un gps, para que desde la central de moritoreo sepan dónde estoy. Después me preparo algo para comer y en general duermo la siesta. Dos veces por semana viene la psicóloga”, relata Carrascosa, que toma 9 pastillas diarias por sus problemas de salud, entre ellos cardíacos y de presión.
"A la noche veo un poco de televisión, cenamos (el que cocina no lava los platos), después escribo mi libro. Ya tengo 800 páginas, voy contando anécdotas o sentimientos desde mi infancia hasta la actualidad. Lo empecé el 9 del 9 de 2009 leyendo la causa. También cosas de la cárcel. Soy inocente y la familia también, relato cómo vivimos esta situación”, cuenta en el parque de la casa de su amigo, a la que hay que hacer un largo viaje para llegar.
"Cinco años y medio estuve en la cárcel, donde conviví con dos grandes amigos, conocí el lado bueno de los hombres malos”, sostiene Carrascosa, quien en el penal conducía un programa de radio. "Fui periodista 4 años. Me gustaría retomar lo de la radio. Estoy al tanto de lo que pasa en el país y en el mundo, leo mucho”, dice el viudo, que terminó de leer la novela policial "El Puñal”. Al bridge juega poco, lo hace por Internet y "para tener la cabeza activa”.
En cuanto a la Bolsa, dice que es una etapa superada de su vida. El viudo quiere volver a El Carmel. "Esa casa fue mi sueño y el de mi mujer, está mi vida, mis recuerdos, nuestras cosas. Siempre pienso en María Marta, amé sólo a dos mujeres: a mi madre y a ella, y no tengo a ninguna de las dos”, sostiene y agrega que la reapertura del caso Dalmasso le da esperanzas.
"Yo estoy acusado de coautor y en la fiscalía de Pilar la causa esta muerta. Soy inocente. Hay muchas pistas que no se investigaron: la vigilancia; María Marta trabajaba en Missing Children, con casos fuertes, como el de los chicos de Avellaneda y la venta de órganos; por qué la cámara del perímetro del country dejó de funcionar dos horas antes, justo ese día; los robos que había en el barrio, por los que fue acusado Nicolás Pachelo".
Según él, la culpa la tuvo el fiscal
"Yo fui condenado por un Tribunal de Casación en el 2009, por la apelación del fi scal Diego Molina Pico, por mi absolución del homicidio. No tuve derecho a la defensa de esa apelación, en la que el fi scal inventa una historia, cambia la declaración del vigilador Ortiz, cambió el rol de la masajista, dice que espera 20 minutos cuando ella declaró que había llegado a las 19. Él pone el homicidio entre las 19 y las 19.20, ahí estaban ya Ortiz y la masajista y él cambió para decir que no”, dice Carlos Carrascosa.
"El perito forense cuando hace la autopsia dice que las costillas de María Marta fueron fracturadas una hora después de su muerte, se las rompen cuando le hacen la reanimación, entonces su muerte es alrededor de las 18.20. Por decir tres cosas, hay muchas más, los jueces de Casación creyeron esta historia y me condenaron cuando el Tribunal Oral 6, que escuchó durante seis meses a casi 200 testigos, me absolvió. De la apelación inventada son cosas de las que nunca tuve derecho a defenderme”, considera el viudo.
"La Corte bonaerense rechazó el recurso tres años y medio después, porque según ellos mi abogado presentó mal el recurso, aunque yo había hecho una apelación por derecho propio. Es anticonstitucional lo que se hizo conmigo”, sostiene. "La Corte Suprema Nacional, tras un dictamen favorable de procuración, resolvió que "urgentemente” se revea la causa con jueces que no hayan dado opinión. Eso fue el 5 de diciembre de 2014, aún no está formado el tribunal de revisión. Yo reclamo celeridad a la Justicia”, concluye.