Bajo el nombre #PeleasTurras se hicieron virales en las redes sociales y en las plataformas de video las imágenes de estudiantes a las trompadas con las que se promueven los enfrentamientos entre compañeros. Sin embargo, los administradores de esas páginas de Internet no los eliminaron.
Alarma por #PeleasTurras entre adolescentes: ¡impresionantes videos!
Además de las imágenes, la agresión se traduce en insultos y en comentarios racistas, cuyos protagonistas son siempre pibes de barrios humildes y de baja condición social, tal como deja entrever la etiqueta#PeleasTurras.
Lo curioso es que las plataformas en los que se difunden estos casos que invitan al acoso escolar no eliminaron los videos de sus sitios y permitieron su masiva difusión.
¿Por qué son peligrosos?
La Asociación Ciudades Sin Bullying, luego de sus propios relevamientos, dijo que -en Argentina- 4 de cada 10 chicos (entre 13 y 16 años) son víctimas del acoso y la violencia. En estas imágenes, los jóvenes están en las esquinas de sus colegios, rodeados de compañeros, con guardapolvos o con mochilas escolares.
Es más, los agresores, o quienes empiezan las peleas, parecen que se aseguran que las mismas sean filmadas. Quienes filman no entran a separar, a menos que una de las dos "contendientes" caiga desmayada. Si no, protagonizarán insultos, chistes, risas e incluso arengas, como por ejemplo "Matala", "Rompela toda" o "Cagala a palos", además de racismo.
Florencia Tobías, integrante del equipo Antibullying Argentina, explicó que "los niños y adolescentes en edad escolar están conformando su identidad, que se manifiesta en distintos planos. La carga de fotos, los comentarios y videos empiezan a configurar nuestra identidad. Efectivamente, las tecnologías de la información han generado un nuevo concepto: la identidad digital", comentó.
La especialista agregó que "Los adolescentes viven sus vidas en la web. Ellos no tienen reparos en compartir los detalles de sus experiencias con sus amigos, familiares, o con el mundo entero". Sin embargo, advierte que las redes sociales y la internet están "permitiendo que las agresiones se manifiesten en una multiplicidad de frentes".