La escuela Primaria Nº 72, la Secundaria Nº 62 y el jardín de Infantes Nº 939 de Villa Diamante, en Lanús Oeste, mantienen las puertas cerradas. Así están desde el viernes pasado, cuando la comunidad escolar, cansada y preocupada por la cantidad de asaltos violentos registrados en las inmediaciones de los establecimientos en las últimas semanas, tomó la decisión de no brindar clases.
Cierran tres escuelas por culpa de los asaltantes
“Esto es un desastre”, resumió una empleada de la primaria, quien reveló sentir miedo cada vez que se dirigía a la institución a trabajar. Ayer hubo una reunión con el Consejo escolar para ver cómo van a seguir con esta situación. La idea del director de la secundaria, Hernán Balcarse, es poder retomar las clases hoy ya que recibió la autorización para volver a la normalidad. Lo que no se sabe es cómo van a reaccionar todos los que trabajan en el colegio, ya que están cansados de tanta inseguridad.
A pesar de que los delitos cerca del colegio vienen de hace tiempo, recién ahora los maestros, los alumnos y sus padres comenzaron a quejarse, pidiendo justicia. En caso de que toda esta ola de asaltos y de ataques no se calme, los profesores tienen pensado hacer una marcha como forma de protesta por la inseguridad.
La gente del lugar tiene mucho miedo, pero no sólo por los robos, sino porque hay bandas dando vueltas que muchas veces empiezan a dispararse desde una esquina a la otra. En el establecimiento y alrededores pueden observarse los tiros en la pared. Tanto los alumnos como los docentes y el personal viven a merced de las bandas, varias dedicadas al narcotráfico, que operan en el barrio y sus adyacencias.
La comisaría 5ª de Villa Diamante es la encargada de brindar seguridad en la zona. Fuentes policiales confirmaron que una de las alternativas que manejan es la implementación de “corredores estudiantiles” para garantizar el patrullaje policial en horarios clave de circulación de alumnos y maestros.
Dos docentes asaltadas
La situación de hartazgo se volvió evidente luego de que dos docentes resultaran asaltadas y golpeadas en las inmediaciones del complejo educativo ubicado en la calle Potosí, entre Castro y Moreno, en cercanías de la zona conocida como Villa Jardín. Ya el viernes pasado suspendieron las clases; ayer lunes resolvieron continuar con la medida en reclamo de seguridad.
A fines de abril, estudiantes de esta escuela primaria fueron bautizados como “los guardianes del Riachuelo” y recibieron una distinción por parte del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti. La mención fue por el compromiso de los chicos y las tareas que efectúan en pos de visibilizar la contaminación de la cuenca y su importancia para los vecinos de la zona.