Sergio Opatowski, padrastro de Ángeles Rawson, reapareció este viernes en su casa de la calle Ravignani, donde dijo que le "cuesta" creer que el portero Jorge Mangeri sea el autor del crimen de la adolescente, aunque sostuvo que las pruebas en su contra son contundentes. Asimismo, confirmó que su familia se encuentra "guardada" y se peleó con un transeúnte que lo insultó.
Habló el padrastro: "Pudo haber sido Mangeri, pero me cuesta creerlo"
"Hace once años que lo conocemos (al portero). Es una persona macanuda, amable. Puede ser que haya sido Mangieri, pero me cuesta creerlo", reconoció.
"Si Mangeri fue, la justicia hará lo que tiene que hacer. Hay muchas pruebas en su contra", sentenció el padrastro.
Por otra parte, Opatowski afirmó que Ángeles no ingresó a su departamento y dijo que si hubiese sido atacada en el palier del edificio, la mucama Dominga Torres, que se encontraba en la vivienda, tendría que haberlo escuchado.
"Yo no sé si Ángeles entró al edificio, ella habitualmente entraba y salía. Si hubiese habido un escándalo en el hall (la mucama) lo hubiese escuchado. Ángeles nunca entró a casa", remarcó.
Asimismo, el hombre dejó en claro que "existió un cambio grande" en su familia luego del allanamiento realizado en su casa 48 después de que se hallara el cuerpo de la joven: "Hasta que se hizo el allanamiento, de nosotros no se decía nada, a partir del allanamiento me empezaron a dar con un caño a mí".
Por ese motivo, dijo, decidió "guardarse" junto a su familia, aunque informó que debió reaparecer por un problema que sufre su madre y debe ser atendida.
"Estoy quebrado, no estoy para volver a trabajar", contó Opatowski a los periodistas que se encontraban en la puerta de su edificio y se peleó con un transeúnte que los insultó.
Fuente: Minuto Uno.