POR J.L.F.
James Gandolfini: Que no se apague el fuego
Dirección: Nicole Holofcener
Con James Gandolfini, Julia Louis-Dreyfus y Toni Collette. 93’
La norteamericana Nicole Holofcener tiene el reconocimiento de films como Friends with money y Walking and talking, donde plasma con pulso de comedia los problemas de treintañeros, cuarentones y (ahora) cincuentones; gente sola y normal (“gente despierta”, diría Prodan) que espera algo más de la vida y no sabe cómo encontrarlo. El caso de Una segunda oportunidad se ajusta bastante al protocolo. Eva (Julia Louis-Dreyfus) y Albert (James Gandolfini) son dos divorciados con hijas veinteañeras que pronto van a dejarlos; le temen al tiempo libre; no salen en tapas de revistas; son como cualquier hijo de vecino. Alguien los presenta en una fiesta y en la primera cita coinciden en este delirio: “Qué loco sería conocer a nuestros ex, ¡cuánto tiempo ahorraríamos!”. Es la clase de delirio que tiene cualquier pareja, pero Holofcener lo vuelve realidad. Eva, masajista, cuenta entre sus clientes a Marianne (Catherine Keener), que resulta ser la ex de Albert. Eva evalúa a Albert; se lo presenta a su mejor amiga (Toni Collette) para conocer su opinión, y eso dice bastante sobre las inseguridades de quienes buscan “otra oportunidad”. Pero más allá de este acierto, esos personajes cercanos son, en realidad, protagonistas de otra comedia de enredos, donde Dreyfus está obviamente a sus anchas. Un párrafo aparte para Gandolfini, que en este, su último film, sufre el efecto Heath Ledger. Quizá sea esa sensación, entre penosa y mórbida, de estar viendo una actuación póstuma. Pero Gandolfini parece abstraído, poco identificado con el rol. Una triste despedida, sin dudas.