El domingo a la tarde, la esposa del presunto asesino del remisero de Merlo recibió un mensaje de texto de parte de su marido en el que le decía que había asesinado a un hombre. "Me mandé una macana...te dejé un muerto atrás", fue lo que le escribió a través del celular.
"Me mandé una macana, te dejé un muerto"
Esa mujer, de acuerdo con su declaración a la Policía, vio un movimiento extraño en la tierra de su patio, le dio aviso a la comisaría y quedó demorada. Apenas un rato antes de la hora en la que la esposa recibió el mensaje, un grupo de remiseros había ido a la misma seccional para dar aviso de la desaparición de su compañero, Juan Roberto Cambel Ortíz (63) y quien sería posteriormente hallado muerto en la vivienda de Gorriti 450.
Todo comenzó cuando la víctima había hecho un viaje el sábado a la tarde hasta esa casa y después desapareció. Más tarde, la Justicia allanó el lugar y encontró el cadáver de Cambel Ortíz, enterrado en el fondo de la casa, en un pozo. El cuerpo tenía un corte en el cuello y golpes en la nuca. El remisero estaba cubierto con cal y piedras.
El supuesto asesino permanece prófugo, aunque poco después de conocerse el crimen, los vecinos intentaron lincharlo y apedrearon su casa e incendiaron su auto (foto). Cerca de la medianoche del domingo, el auto del hombre fue encontrado abandonado a pocas cuadras de la agencia, en el barrio Reconquista, y en su interior se hallaron los celulares que usaba.
En diálogo con Clarín, la nieta de la víctima dijo: "mi abuelo era un hombre trabajador, adorable. Lo único que hacía era trabajar y ayudarnos a nosotros. Es injusto que le hicieran esto. El que lo hizo se tiene que pudrir en la cárcel".
(Fuente: Infobae)