Todo cambia: EEUU negocia con Maduro para comprarle petróleo
El New York Times publicó una información que causó estupor global: EEUU decidió, para tapar el agujero energético que le dejará el freno a la importación de petróleo ruso, negociar con la “dictadura venezolana”.
Estados Unidos fue el primer país del mundo que reconoció (e impulsó) al autoproclamado presidente Juan Guaidó como el mandatario de aquel país caribeño.
El segundo país en hacerlo fue la Argentina de Mauricio Macri, que en aquel momento escribió: "Quiero expresar mi apoyo a la decisión del Presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, reconociéndolo como Presidente Encargado de ese país".
Pero las necesidades de combustible de los norteamericanos pasaron por encima de la anunciada defensa de las libertades y los derechos humanos, y hasta Venezuela llegó la comitiva enviada por Joe Biden para reunirse con los funcionarios de Nicolás Maduro.
El sucesor de Hugo Chávez, que ve este golpe de timón como un triunfo personal y de su “revolución”, se apuró a confirmar que está dispuesto a venderle petroleó a EE.UU. “para la estabilidad del mundo”.
Además, aseguró que para cumplir con el compromiso Venezuela "podría crecer uno, dos, tres millones de barriles (diarios) si hiciera falta".
La decisión de Biden generó una conmoción en el parlamento norteamericano, provocando críticas entre demócratas y republicanos.
Bob Menéndez, senador demócrata por New Jersey, tuiteó: “Las aspiraciones democráticas del pueblo venezolano, al igual que el coraje del pueblo de Ucrania, valen mucho más que unos pocos miles de barriles de petróleo”.
Y en una ampliación de sus declaraciones, señaló: “Si son ciertos los informes de que la Administración Biden está intentando negociar con el régimen de Maduro para comprar petróleo venezolano, tengo serias preocupaciones que corremos el riesgo de perpetuar una crisis humanitaria que ha desestabilizado a América Latina y el Caribe durante toda una generación.”.
Consideró que Nicolás Maduro es “un cáncer para nuestro hemisferio y nada de lo que hagamos le debería dar nueva vida a su reino de tortura y asesinato. Como tal, me opongo clara y rotundamente a cualquier esfuerzo que rellene los bolsillos de los oligarcas del régimen de Maduro con dineros del sector petrolero mientras que Maduro sigue privando al pueblo venezolano de sus derechos humanos, libertades e incluso necesidades básicas como un plato de comida”.
Por el lado de los republicanos, quién primero salió al cruce de las negociaciones fue Marco Rubio. El senador por Florida apuntó que “Biden está usando a Rusia como una excusa para hacer el acuerdo que siempre quiso hacer de todos modos con el gobierno de Maduro”.
“En vez de producir más petróleo estadounidense, quiere reemplazar el petróleo que le compramos a un dictador asesino con petróleo de otro dictador asesino”, concluyó.