Cada 20 de junio, la República Argentina conmemora el Día de la Bandera, fecha ligada al paso a la inmortalidad de Manuel Belgrano, más conocido como “el creador de la bandera argentina”. A 203 años de su fallecimiento, Tiempo de San Juan decidió dar a conocer algunos hechos personales de su vida poco conocidos.
"Soltero codiciado" y víctima de bullying por su "voz aflautada": algunas perlitas de la vida de Manuel Belgrano
Son muchas las perlitas interesantes que dejó la vida del prócer del “nombre eterno” (Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano González). Entre ellos, “cargar” con el slogan de ser uno de los principales “solteros más codiciados” del Río de la Plata y de lidiar con el bullying por su “voz aflautada”.
En primer lugar, se detallará lo que casi todos conocer: “Murió pobre para ayudar al país”. Como enseñan docentes del nivel primario, ese dato es totalmente cierto. Es más, cumplió con la famosa frase “de millonario a mendigo”.
Nació en una familia muy adinerada, considerada la más rica de Buenos Aires a principios del Siglo XIX, contó el historiador Rubén Guzmán a este medio. Belgrano y sus hermanos tuvieron la opción de estudiar cualquier carrera y en el lugar del mundo que ellos quisieran. “Esta elección no les iba a afectar su economía”, dijo el profesional.
Su situación económica dio un giro de 360º sobre el final de su vida. Como ironía a los negocios de su familia, Belgrano murió teniendo menos bienes que un esclavo.
El argumento de este cambio drástico fue porque toda la herencia de su padre la invirtió para el Ejército Libertador.
“Cuando falleció, le quedó un terreno de dos manzanas en Tucumán, que se lo donó a su hija. También tenía una cama, una cómoda con una piedra marmolina (dato importante), una mesa y una silla”, expuso.
Ni siquiera hubo una lápida para despedir sus restos porque no contaba con el dinero para pagarla. Por este motivo, utilizaron la marmolina de la cómoda como homenaje.
El “Brad Pitt” del Río de la Plata
Un punto aparte merece la vida amorosa de Belgrano. Fue un soltero codiciado. ¿Por qué? Tenía plata y un futuro prometedor (llegó a ser secretario de Hacienda y de Comercio del Río de la Plata), y siempre fue muy refinado.
Tuvo dos amantes muy conocidas: María Helguero y María Ezcurra. Con ambas tuvo hijos y a las dos les dejó una herencia. Como coincidencia, tanto Helguero como Ezcurra estaban casadas y fueron abandonadas por su marido.
Víctima de burlas por su “voz aflautada”
Así lo afirmaron los cronistas de la época. Como ejemplo, Guzmán contó una escena clásica.
Durante la Posta de Yatasto, llegó José de San Martín con el Ejército del Norte para cederle el mando a Belgrano. En un momento, “El Libertador” reprimió a las tropas al escuchar una burla a la voz del “prócer de la bandera”. Inmediatamente, el soldado fue castigado y exigió el máximo respeto para un general del Ejército del Norte.