La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, se metió en el debate que este jueves se lleva adelante en el Senado y pidió públicamente que se ponga fin a la discusión. Lo hizo a través de su cuenta en la red social X (antes Twitter), con un mensaje dirigido directamente a la vicepresidenta Victoria Villarruel.
El pedido de Bullrich a Villarruel, en medio de la sesión especial: "Siga del lado del pueblo que la votó para cambiar este país"
La ministra de Seguridad nacional pidió el fin del debate. Lo hizo dirigiéndose directamente a la Vicepresidenta, a quien le reclamó que ponga fin a la discusión.
"Levantese, Sra. Vicepresidente. No denigre la institución que preside. No sea cómplice del kirchnerismo destructor. Al menos siga del lado del pueblo que la votó para cambiar este país. No convalide a la corporación política más abyecta de la historia.", expresó Bullrich, en un reclamo abierto hacia la titular del Senado.
El pedido de la funcionaria nacional se produjo mientras en el recinto los bloques opositores –integrados por sectores del kirchnerismo y legisladores dialoguistas– impulsan una sesión especial sin dictamen previo, en la que buscan avanzar con diversos proyectos vinculados a la distribución de recursos.
Entre los temas que se discuten se encuentra el reparto de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y una nueva fórmula de distribución del impuesto a los combustibles. Desde el oficialismo, en tanto, aseguran que para tratar estas iniciativas se requieren mayorías especiales, debido a que afectan partidas presupuestarias y la coparticipación federal.
Debate entre oficialismo y opositores
Desde La Libertad Avanza, el senador jujeño Ezequiel Atauche -presidente del bloque oficialista- cuestionó duramente la convocatoria y advirtió que “la sesión no tiene validez” por no contar con los requisitos reglamentarios. “Se juntaron unos cuantos senadores y se les ocurrió inventar un nuevo procedimiento en la Cámara. Esto es un atropello de una mayoría circunstancial”, dijo. Según el legislador, la convocatoria opositora no respeta las mayorías necesarias para debatir temas sensibles vinculados a recursos del Estado.
Del otro lado, el jefe del bloque kirchnerista, José Mayans, respondió con firmeza: “Nadie puede impedir el funcionamiento del Senado. Si eso pasa, estaríamos frente a un golpe de Estado”. El formoseño acusó al oficialismo de bloquear sistemáticamente los debates y defendió el accionar opositor como una forma de “hacer funcionar al poder legislativo frente a la parálisis institucional”.
Mientras tanto, afuera del Congreso, se desarrollan manifestaciones en paralelo. Un grupo de trabajadores de la Dirección Nacional de Vialidad, recientemente disuelta por el Gobierno nacional, se movilizó en rechazo a la medida impulsada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, con el aval del presidente Javier Milei. Los manifestantes piden certezas sobre su futuro laboral y reivindican el rol del organismo.
También se congregaron ciudadanos y organizaciones que reclaman la aprobación de una ley de emergencia en discapacidad. Denuncian el recorte de partidas presupuestarias que afectaban directamente a personas con condiciones de salud que limitan su desarrollo e inclusión social.
En simultáneo, y desde las 10 de la mañana, Milei encabezó una reunión de Gabinete en Casa Rosada. Si bien desde el Ejecutivo aseguraron que el encuentro estaba programado desde hace días, la coincidencia con la sesión opositora le otorga una nueva carga política al clima de tensión entre poderes.