Un fenómeno tan raro como impactante convirtió a Tucumán en el centro de atención científica y mediática: un “Blue Jet” (chorro azul), fue captado durante una tormenta y generó asombro tanto en redes sociales como en ámbitos especializados.
El mundo, sorprendido por el "Blue Jet": un extraño fenómeno que iluminó el cielo de Tucumán
Un registro histórico y escasamente documentado ocurrió durante la noche del sábado. Se trata de una descarga eléctrica que viaja hacia arriba, directo a la estratósfera.
El episodio ocurrió el pasado sábado, en medio de condiciones de inestabilidad atmosférica que afectaban al centro de la provincia. Lo que muchos interpretaron inicialmente como un relámpago inusual o incluso un evento fuera de lo común, terminó siendo identificado como uno de los fenómenos más esquivos de la meteorología moderna: una descarga eléctrica ascendente que, en lugar de dirigirse hacia la tierra, se proyecta hacia las capas superiores de la atmósfera.
Según medios especializados, los llamados Blue Jets forman parte de los denominados Eventos Luminosos Transitorios (TLE), un tipo de descargas que se originan en la parte superior de nubes de tormenta de gran desarrollo vertical, conocidas como cumulonimbus. Desde allí, el fenómeno se dispara hacia arriba y puede alcanzar alturas cercanas a los 50 kilómetros, llegando hasta la estratósfera.
Su característico color azul (a veces con tonos violáceos) se debe a la excitación de moléculas de nitrógeno en la alta atmósfera. Además de su particular apariencia, estos eventos se distinguen por su extrema velocidad: pueden desarrollarse en milisegundos y alcanzar velocidades cercanas a los 100 kilómetros por segundo, lo que los vuelve muy difíciles de registrar.
En este caso, la combinación de factores atmosféricos fue clave. La tormenta presentaba una estructura intensa, con temperaturas en la cima de la nube inferiores a los -70°C, lo que favoreció una diferencia de potencial eléctrico suficiente para que la descarga rompiera hacia arriba, en dirección a la ionósfera. A esto se sumó una menor interferencia de nubosidad alta, lo que permitió una visibilidad excepcional desde tierra.
El registro logrado en Tucumán resulta particularmente relevante porque este tipo de fenómenos ha sido históricamente documentado desde aviones o incluso desde la Estación Espacial Internacional. Obtener imágenes nítidas desde superficie representa un avance importante para las redes de monitoreo atmosférico locales y para la investigación científica en la región.
Especialistas destacan que este tipo de observaciones permite estudiar cómo se transfiere la energía entre distintas capas de la atmósfera, aportando datos clave para comprender el circuito eléctrico global del planeta y su relación con el clima.
A pesar de su espectacularidad, el fenómeno no implica riesgos directos para la población ni afecta las telecomunicaciones, ya que la descarga se disipa en las capas altas sin generar impacto en superficie.