Escándalo en La Pampa. El jefe de la subcomisaría de Lonquimay, Cristian Martín Galván, quedó en el centro de la polémica tras revelarse que, durante su casamiento, ordenó a seis detenidos preparar el asado, servir las mesas y limpiar el salón donde se realizó la fiesta. El insólito episodio ocurrió el 31 de mayo del año pasado y derivó en un juicio que acaba de finalizar en Santa Rosa.
Conmoción en La Pampa por un comisario que obligó a presos a hacer el asado y trabajar de mozos en su casamiento
Según la investigación, los presos salieron caminando desde la dependencia policial, ubicada a solo una cuadra del salón, sin custodia alguna. Luego de la celebración, regresaron a las celdas por sus propios medios.
Según la investigación, los presos salieron caminando desde la dependencia policial, ubicada a solo una cuadra del salón, sin custodia alguna. Luego de la celebración, regresaron a las celdas por sus propios medios.
Galván está acusado de incumplimiento de los deberes de funcionario público, ya que se investiga si utilizó recursos del Estado y a personas privadas de la libertad para un evento personal, además de posibles violaciones a los derechos de los detenidos.
“El debate se inició este miércoles. Declararon policías que fueron convocados como testigos por la fiscalía, y este jueves lo hicieron los propios detenidos, algunos de los cuales participaron en el casamiento”, informaron desde el Ministerio Público Fiscal de La Pampa.
El juicio concluyó este viernes con las declaraciones de los testigos presentados por la defensa, en su mayoría familiares del comisario, y con los alegatos finales. Se espera que en los próximos días el juez Andrés Aníbal Olié dé a conocer el fallo.
La acusación contra Galván contempla una pena de entre un mes y dos años de prisión, además de una inhabilitación especial para ejercer cargos públicos por el doble de ese tiempo. Paralelamente, el comisario enfrenta un sumario administrativo en la Fiscalía de Investigaciones de La Pampa.