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sábado 21 de marzo de 2026

Copitos en la mira

Arrancó el juicio por el atentado a Cristina Kirchner: el extraño gesto del principal acusado

Está previsto que en el debate, que tiene en el centro de las miradas a Fernando Sabag Montiel, Brenda Uliarte y Nicolás Carrizo, también declare la ex vicepresidenta.

Por Redacción Tiempo de San Juan

Este miércoles comenzó el juicio contra los tres acusados de haber intentado matar a Cristina Kirchner y en el comienzo de la audiencia, el principal acusado, Fernando Sabag Montiel, protagonizó un extraño momento. Es que el atacante que apuntó con un arma a la cabeza de la entonces vicepresidenta sacó un cartel para las cámaras que decía estar secuestrado.

Quien que buscará sostenerse en las pericias psicológicas y las dudas sobre su imputabilidad mostró un mensaje que escribió en un cuaderno que rezaba: “Me tienen secuestrado”. Junto a su ex novia Brenda Uliarte, está señalado como coautor de tentativa de homicidio doblemente calificado por alevosía y el concurso premeditado de dos o más personas agravado por el uso de arma de fuego.

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La pena máxima por esa figura en el Código Penal es de 15 años de prisión, por lo que los imputados podrían recibir ese castigo, si se comprueba su accionar delictivo. También se encuentra Nicolás Carrizo, el jefe de ambos y señalado como un partícipe secundario.

Los encargados de dar un veredicto serán los jueces Sabrina Namer, Adrián Grünberg e Ignacio Fornari. La seguridad del edificio ya fue reforzada. El tribunal dispuso que sólo ese día las cámaras puedan registrar el inicio del debate.

En la lista original de testigos hay 277 personas, entre ellas Cristina Kirchner, quien se había opuesto a que la investigación fuera enviada parcialmente a juicio. En instrucción se sigue investigando si existieron autores intelectuales detrás del ataque. Sus abogados apuntaron al diputado del PRO Gerardo Milman, luego de que un asesor de un diputado del Frente de Todos contaran que lo oyeron dos días antes del atentado diciendo en un bar del Congreso “cuando la maten yo voy a estar camino a la costa”.

Antes del inicio del juicio, Juan Martín Mena (ministro de Justicia bonaerense), consideró que se trata de “uno de los hechos más graves desde la recuperación democrática”. En el mismo sentido, el funcionario apuntó contra un sector de la Justicia y de la política porque cree que son partícipes de un “liso y llano encubrimiento”. Unos minutos después del posteo, Cristina Kirchner lo avaló con otro mensaje en redes sociales: “Más claro, echale agua”.

El atentado ocurrió la noche del 1° de septiembre de 2022. Cristina Kirchner llegaba a su casa, en la esquina de Montevideo y Juncal en el barrio porteño de Recoleta. Allí la esperaba un nutrido grupo de militantes para saludarla, como ocurría en aquellos días desde que el fiscal Diego Luciani pidió su condena a 12 años de prisión por asociación ilícita y defraudación al Estado en la causa Vialidad. Sabag Montiel también estaba allí. Se acercó y le apuntó en la cara con una Bersa calibre 32, que gatilló al menos una vez. La bala no salió porque no estaba cargada en la recámara. Terminó atrapado por militantes, sin que la custodia de Cristina Kirchner ni ella misma se dieran cuenta de lo que había pasado.

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El 29 de mayo del 2023, el fiscal Carlos Rívolo sostuvo ante la jueza María Eugenia Capuchetti que “la prueba reunida durante la instrucción ha permitido comprobar que la conducta que se intentó llevar a cabo fue premeditada, es decir, que los imputados habían ideado un plan para llevar a cabo el asesinato de la Vicepresidenta de la Nación”. Y uno de esos planes fue infiltrarse en movilizaciones kirchneristas. Así lo había pensado su novia. “Es cuestión de organización y hacer como un caballo de Troya”, dijo.

Tal como lo exhiben los videos que tomaron los propios simpatizantes de CFK, “aprovechándose de la confusión y desprolijidad que generaba la multitud de personas, Sabag Montiel extiende su brazo para pasar la primera línea de individuos que conformaban un cordón humano frente a la Vicepresidenta, apunta el arma de fuego que portaba en dirección a su rostro, la acerca a escasos centímetros y acciona el gatillo, al menos en una oportunidad, llegándose a escuchar incluso el click”, afirmó el fiscal.

El tiro no salió, pero el arma estaba apta para disparar. “Imaginate los nervios. Tiré del gatillo y el tiro no salió”, le diría el atacante al canal C5N, pese a que en la causa se negó a declarar y solo habló para intentar despegar a Brenda. Cristina Kirchner no vio el arma que llevaba Sabag, ni tampoco sus custodios. Solo notaron un tumulto. Fueron los los militantes kirchneristas los que detuvieron al agresor para que no se escapara. Desde entonces, el joven está preso. Cuatro días después fue atrapada su pareja, que había logrado escapar disimuladamente del lugar.

Fuente: Infobae

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