Como respuesta inmediata a la rebelión de las “banlieues” (como se llama a las periferias de las grandes ciudades) en Francia, el presidente Emmanuel Macrón dotó de mucho más poder de fuego para la represión a las fuerzas del orden.
La increíble decisión de Macrón para frenar las protestas en Francia
Ante lo vano de estos esfuerzos, ahora avanza con una iniciativa sumamente polémica y antidemocrática: quiere prohibir el uso de las redes sociales.
Según el diario Le Monde, Macron planteó en una reunión ante 200 alcaldes que, llegado el momento, se deberían tomar medidas para bloquear las redes sociales.
“Necesitamos tener una reflexión sobre las redes sociales, sobre las prohibiciones que debemos poner. Y cuando las cosas se salen de control, es posible que deba ponerse en condiciones de regularlas o cortarlas”, explicó.
Las revueltas, hay que recordar, comenzaron tras el asesinato a sangre fría por parte de la policía de un adolescente afrodescendiente identificado como Nahel M., en un control vehicular, y fueron creciendo hasta opacar en violencia y tensión a la de los chalecos amarillos.
Las protestas no paran de crecer y los números rojos que dejan tampoco. Hasta ahora hay más de 1000 detenidos, 500 edificios públicos incendiados y 1.900 vehículos quemados. Además, ya hay dos muertos; un joven que cayó de una tienda saqueada en Rouen; y un ciudadano que recibió una bala perdida de un manifestante en la Guyana, un territorio de ultramar francés situado en Sudamérica, donde también se pelea en las calles.