En el universo financiero existen historias que parecen sacadas de una película, pero pocas superan la de Jérôme Kerviel, quien en 2012 fue catalogado como el hombre más endeudado de la historia. Tenía apenas 35 años cuando su nombre recorrió el planeta: no por su éxito en la bolsa, sino por una deuda que alcanzó la cifra descomunal de 6.300 millones de dólares.
Este es el hombre con más deudas de la historia: entrá a la nota y enterate si es tu amigo
Un nombre que pasó de desconocido a convertirse en leyenda oscura del mundo financiero. Una deuda imposible, una historia que parece ficción y un hombre que aún jura ser inocente. Descubrí quién es el protagonista del mayor agujero económico conocido durante la historia moderna.
Kerviel trabajaba como corredor en la bolsa francesa y realizaba operaciones por miles de millones de dólares. Según la investigación, para llevar a cabo parte de esas transacciones habría recurrido a documentos falsos. Todo funcionaba hasta que un error en sus cálculos provocó una pérdida inmediata de 4.500 millones de dólares.
Jérôme Kerviel.
Pero la pesadilla no terminó allí: la crisis hipotecaria de 2008 arrastró su posición financiera y sumó 2.000 millones de dólares más a su deuda. Ese derrumbe dejó al Société Générale, uno de los bancos más antiguos de Europa, al borde de la quiebra.
De prometedor trader a villano financiero
En cuestión de horas, Kerviel pasó de ser un empleado destacado a convertirse en el hombre más detestado de Francia. La Justicia lo condenó a cinco años de prisión por abuso de confianza y falsificación. Además, debía afrontar el pago completo de la deuda, una suma impensada:
- Con su salario anterior (unos 50.000 dólares mensuales), tardaría 45.000 años en saldarla.
- Si cobrara el salario mínimo francés, necesitaría 370.000 años.
- Para dimensionar aún más la cifra: su deuda era apenas menor al PIB de Nicaragua en 2011, que rondaba los 7.297 millones de dólares.
“Solo era una pieza del engranaje”
A pesar del fallo judicial, Kerviel siempre sostuvo su inocencia. “Yo solo pretendía ser un buen empleado. Era una pieza del engranaje y de repente me veo convertido en el principal culpable de la crisis financiera. No he ganado millones y no tengo un Porsche”, expresó en una entrevista.
Esa postura despertó empatía en parte de la sociedad francesa. En redes sociales circularon campañas que invitaban a cada francés a donar 75 euros para “rescatarlo” de la deuda.
Entre el rechazo y la fama inesperada
Mientras algunos lo consideran un símbolo del sistema financiero descontrolado, otros lo ven como una víctima del propio banco. Incluso surgieron iniciativas insólitas:
- Un club de fans lo propuso como candidato al Premio Nobel de Economía.
- Se publicaron cinco libros sobre su vida, incluido uno escrito por él: El engranaje, memorias de un trader.
- Fue convertido en protagonista de un cómic, donde aparece como un héroe que intenta derribar el sistema financiero global.
- Y productores llegaron a plantear la realización de una película que él mismo podría interpretar.