El expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores llamaron a "seguir consolidando la paz del país", en el primer mensaje público que publicaron en su redes sociales desde que fueron capturados por las fuerzas estadounidenses en Caracas, a comienzo de este año.
"Estamos bien, firmes y serenos": el primer mensaje de Maduro y su esposa tras ser capturados
Maduro y Cilia Flores, responsables de innumerables violaciones a los derechos humanos durante más de una década en Venezuela, lanzaron su llamado a la reconciliación nacional en un intento de mostrar una supuesta imagen de fortaleza. El mensaje, pronunciado cuando la atención internacional se centra sobre el caso, busca también incidir en el clima social del país y posicionar una narrativa de cohesión y serenidad.
A través de un posteo desde su cuenta de X, Maduro y su esposa -también encarcelada en Estados Unidos- agradecieron los mensajes recibidos en los últimos meses: "Cada palabra de amor, cada gesto de cariño, cada expresión de apoyo nos llena el alma y nos fortalece espiritualmente. Estamos bien, firmes, y en oración permanente".
"Ese amor que ustedes nos hacen llegar se convierte en fuerza moral, en fortaleza interior y en compromiso con los valores más altos de la vida", añadieron.
Asimismo, remarcaron que "hoy más que nunca llamamos a seguir consolidando la paz del país, la unión nacional, la reconciliación, perdón y el reencuentro. Que nadie se aparte del camino del diálogo, de la convivencia y del respeto porque esa es la senda de la Patria. Esa es la senda del bien".
"Y como dijo Nuestro Señor Jesucristo en el Evangelio: "Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá. (...) Gracias, de corazón, por sus mesajes, por sus cartas, por sus oraciones y su amor inmenso. Nuestra gratitud, nuestra oración y nuestro abrazo espiritual están con ustedes, hoy, mañana y siempre", concluyeron, según supo la Agencia Noticias Argentinas.
Maduro y su esposa se presentaron el jueves pasado por segunda vez en un tribunal de Nueva York, a cargo del juez Alvin Hellerstein, acusados de distintos delitos federales vinculados al narcotráfico internacional, el narcoterrorismo y el uso de armas de guerra.
Ambos habían sido capturado el 3 de enero, durante un operativo desplegado por las fuerzas estadounidenses, que irrumpieron en Caracas y los arrestaron, para luego enviarlos a una prisión en el estado de Nueva York, donde permanecen actualmente a la espera de una resolución sobre su caso.