El caso del niño hallado muerto dentro de un freezer en Córdoba no sólo provocó conmoción en el país, sino que hizo recordar a un estremecedor episodio que atravesó una familia sanjuanina, cuando Ariel Tapia también fue encontrado sin vida en el interior de una heladera vieja.
El macabro hallazgo en Córdoba y su coincidencia con un conmocionante caso sanjuanino
Un niño de 13 años fue hallado muerto dentro del freezer de su casa y la manera en que encontraron sus restos hizo recordar a la estremecedora causa de Ariel Tapia, que en diciembre último cumplió 11 años y aún sigue siendo un misterio sin resolver.
Si bien los hechos resultan diferentes, por las circunstancias en que se dieron, la manera en que sus restos fueron descubiertos estableció un punto de comparación, al igual que las edades que las víctimas tenían. Es que el chiquito cordobés que se quedó atrapado en el freezer tenía 13 años, mientras que el nene sanjuanino de la Villa Angelita, de Santa Lucía, tenía 12.
El trágico hecho que se desató en tierra cordobesa en las últimas horas estaría vinculado con un accidente, dado que el menor se metió en el interior del electrodoméstico cuando estaba enchufado y se estima que sufrió una descarga eléctrica mortal. Es por ello que cuando su abuela lo encontró y fue trasladado a un hospital, los médicos que lo asistieron nada pudieron hacer para salvarlo.
Por otro lado, el caso que sacudió a la provincia allá por diciembre de 2012 presentó otro tipo de factores que lo convirtieron en un crimen impune -hasta hoy- que desnudó la impericia de algunos agentes de la Justicia y la Policía de San Juan. Después de 5 días de búsqueda, ya que se había denunciado la desaparición de Ariel, las autoridades encontraron su cuerpo en una heladera vieja en un descampado ubicado a metros de su domicilio.
El mal desempeño de los investigadores estropeó las posibilidades de descubrir quién asesinó al chico, que recibió un golpe en el rostro y murió asfixiado. Las huellas en la escena donde se halló su cuerpo semidesnudo y en su casa no pudieron ser tomadas y, pese a los intentos, nunca se consiguió esclarecer el crimen que perdura como un gran misterio.