Leandro Olmos, Francisco Ramos y Adrián Aciar volvieron a San Juan como héroes y no es para menos, porque los tres chicos de Caucete se coronaron como los mejores del país en programación y robótica. Este jueves les tocó asistir al Ministerio de Educación, donde Felipe de Los Ríos los agasajó frente a la prensa y les entregó regalos para que sigan desarrollándose en el área.
En medio de este reconocimiento oficial el ministro remarcó que “este es el camino a seguir. Hay que demostrar que es posible trabajar en robótica en una escuela rural”. Además aseguró que esto también es un paso importante para la investigación científica en la provincia.
Pero el momento más importante de la conferencia fue sin duda por fuera del protocolo, cuando la directora de la escuela, Ivana Rivas, tomó la palabra y contó el esfuerzo que hacen los chicos en el día a día. “No es lo mismo tener el colectivo que te lleva a la escuela a dos cuadras de tu casa, o incluso tenerlo. Dos de los chicos caminan 35 minutos para llegar a la escuela por caminos de tierra y se cambian antes de entrar”, contó la docente. En la sala muchos no pudieron contener la emoción y hasta hubo lágrimas.
“La mayoría de los papás no terminaron la primaria y son jornaleros del campo. Los chicos también conocen lo que es cosechar porque cuando no van a la escuela trabajan en las fincas, pero eso no impidió que se interesaran por programar”, explicó Ivana. La inquietud de los tres adolescentes fue también un desafío para la escuela rural Vicente Zapata, ya que el personal tuvo que pedir asistencia externa para poder enseñarles lo necesario y acompañarlos durante los 10 meses que les llevó generar el proyecto con el que ganaron el Nacional de Programación y Robótica.
Además de ser punteros en el tema robótica en su escuela, los alumnos se han convertido “en una inspiración para el resto de los alumnos, porque ahora todos quieren aprender más sobre estas tecnologías”. El Ministerio le entregó también kits de robótica, un kit de deportes de parte de la Secretaría de Deportes y hasta una impresora, que no estaba prevista pero que Ivana le pidió al ministro De Los Ríos y éste prometió al momento.
Leandro, Francisco y Adrián no paraban de sonreír de orgullo y el gesto creció aún más cuando les entregaron los kit de robótica nuevos, una Tablet para cada uno y otro regalo, sorpresa, por parte de la escuela. El premio mayor llegará en noviembre, cuando se suban a un avión para viajar a California para pasar una semana en una de las mejores universidades del mundo, donde les enseñarán más sobre el tema que los apasiona. Este jueves en la tarde, mientras tanto, tienen otro festejo en mente: la estudiantina con sus compañeros, como cualquier adolescente.