Editorial

Política y colocaciones, la divisoria de aguas de los abogados sanjuaninos

Los que piensan que juegan con la cancha inclinada y no encuentran quién lo diga. La nueva entidad, ¿qué quieren decir? El Foro, entrampado con el ingreso a los cargos judiciales.
sábado, 28 de agosto de 2021 · 09:48

Un grupo de abogados penalistas cree que juegan en desventaja con la nueva modificación del Código Procesal provincial, que a su criterio los obliga a lidiar desde atrás. Hacen foco en algunas incorporaciones como el cargo de ayudante de fiscal, con los que declaran haber tenido choques. Que sirven para ilustrar la ruptura de facto entre los profesionales del derecho, cada vez más separados por pretensiones de política e intereses.

Fue Gustavo de la Fuente el abogado que confrontó con un ayudante fiscal en uno de los tantos y veloces juicios que se instruyen por casos policiales cotidianos. Criticó en la audiencia que el ayudante del fiscal le desestimaba la prueba rápidamente y hasta tuvo un áspero cara a cara. Como consecuencia, fue sancionado y sumariado, en una instancia en que lo defendió su colega Fernando Castro.

Son dos de los abogados penalistas que conformaron la flamante Asociación Sanjuanina de Abogados Penalistas, entidad a la que alumbraron invocando una defensa de sus intereses profesionales. Como, por ejemplo, la difusión de su criterio sobre esta figura procesal –ayudante de fiscal- a la que consideran inconstitucional, o cualquier otra reivindicación de la profesión frente a los veloces cambios que se instrumentan en el sistema penal sanjuanino, un proceso en el que se consideran desplazados y desoídos.

A quien quiera escucharlos, este grupo de prestigiosos profesionales de San Juan proclama sus intenciones de ser considerados en el tablero, con criterios que se podrán o no compartir pero provienen de unos actores irreemplazables y valiosos. Por lo bajo, se quejarán por la velocidad del sistema, modificación sustancial en el sentido de las quejas que antes eran por los sueños eternos que dormían los expedientes.

Razonable el sentido de su acción de levantar la mano, a no ser que existan otros motivos para su conformación que no hayan proclamado en público en esto de enviar señales visibles para los involucrados e invisibles para el resto de la humanidad.

Nada que no pueda hacer el Foro de Abogados, justamente esta reivindicación del rol de los ídem, si es que hace falta reforzar en una oración de lógica del planteo. Foro de Abogados = intereses de los abogados, de igual que forma que el Colegio de Arquitectos y de Ingenieros velará por los intereses de sus profesionales. Como el colegio de contadores (el Consejo de Ciencias Económicas de San Juan) saltó al instante cuando vieron afectado el trabajo del colectivo ante una disposición de la AFIP. Lógica pura, con algún rebusque sobre el que se abundará más adelante, luego de repasar las inquietudes cotidianas en las que se entretiene el Foro en estos días de, podría decirse, administración política.

El Foro de Abogados no se quejó formalmente de lo que ocurrió con el abogado De la Fuente. Podría haberlo hecho, no es su función específica. Pero De la Fuente y el resto de los penalistas, si bien no conforman la totalidad del universo de los asociados, podrían figurar en la agenda de ocupaciones del Foro como toda dificultad u obstáculo en el ejercicio profesional, como considera que existe este sector.

Difícil que lo haga, teniendo en cuenta el perfil que viene tomando la institución en los últimos años. En que la variedad de inquietudes profesionales va quedando de lado cada más a manos de un ámbito de resonancia de la política provincial, la conquista de un espacio de poder que luego podrá ser jugado en un tablero de ajedrez como amplificador partidario o agencia de colocaciones en un Poder Judicial en expansión y permanente incorporación de funcionarios.

Pocos pueden imaginarse a un Foro golpeando la puerta de la conducción de Poder Judicial en planteo de alguna inquietud de sus asociados –sean éstos pocos o muchos, alcanza con que fuera un planteo válido, no individual- si es que por la otra ventanilla deben tramitar simpatías en el afán de ser algún día convocados.

Más aún ante el ritmo de vértigo en el que se van dando las incorporaciones en el Poder Judicial sanjuanino con la creación de nuevos cargos, juzgados y estructuras. Y la garantía laboral de por vida que ofrecen esos status, nada más apetecido para cualquier abogado que patea la calle.

En eso el Foro tiene obtenido un master en lanzamiento de personal hacia esas oficinas. Sólo alcanza con repasar los nombres de viejos y actuales dirigentes del foro, ahora ubicados en cómodos cargos recién abiertos a concursos. No sólo del oficialismo peronista sino también surtidos ejemplos de allegados a la oposición, con “recomendados” de rápida designación y los ejemplos excluyentes de dos ex presidentxs de reciente nombramiento que hasta hace poco ocupaban asesorías políticas en la oposición sanjuanina.

Paralelamente a la aparición de esta asociación penalista a cumplir funciones que cómodamente podría desempeñar el propio Foro, se produjo el clásico anual en ésta última entidad en la que los partidos sanjuaninos juegan al gato y al ratón por un cargo: una vez la presidencia, como el caso de ahora, y otra la vice, como el año anterior.

Lo curioso es que en el debate de campaña se tiran recíprocamente por la cabeza con el presunto pecado mortal de la política partidaria, cuando en ningún bando se encargan demasiado por borrar esas huelas dactilares.

Están de un lado los peronistas hasta con sello de goma, más allegados a los bloquistas con los que comparten coalición en la política provincial o otros con los que no, como algunos provenientes del macrismo. Acarreando cada uno con sus lógicas y grietas internas también: hay peronistas de Uñac y otros de Gioja, como hay Bloquistas orgánicos y otros renegados del otro lado.

Le opone otro grupo profesional que tampoco hace demasiado para que no se le noten las costuras partidarias, si que resulta un activo político no pertenecer a nadie. La agrupación Foro Independiente que dispone de la vicepresidencia con Sofía Lloveras se referencia sin disimulos con un sector opositor nacional y provincial del riñón de Carrió y el radicalismo, al que aporta también Actuar y hasta el orreguismo. De hecho, un referente de ese grupo es Marcelo Arancibia, hoy principal candidato a diputado opositor por Consenso Ischigualasto.

Tampoco esa pertenencia partidaria es una novedad de los últimos años, como lo atestigua el hecho de bucear en las simpatías y posiciones de viejos y recordados presidentes del Foro como Indio Bustos (también simpatizante de Carrió), Eduardo Quattopani (procedente de Cruzada Ronovadora), Carlos Vila (del PJ) y siguen las firmas. Nadie nace de un repollo, lo curioso es que se lo refrieguen recíprocamente por la cara. Un presunto pecado en que todos incurren pero sobre el que todos señalan la paja en el ojo ajeno.

Lo que sí es una tendencia de estos años es la notoria dependencia del Foro por la vacancia de cargos en la Justicia, ahora que eso es lo que justamente abunda. Y lo que lo invalida como canal de expresión de las incomodidades sueltas que van quedando.

Por definición, el Foro se dedica a regular la matrícula, quien puede y quien no ejercer como abogado, penalizaciones por inconducta, etc.  También desempeña un rol social, desde los servicios de camping, barrios. Y tiene bien guardado un rol en la defensa de la profesión, que es la que no ejerce ante ese torpedeo político y de intereses.

A este rol  lo debería desempeñar el Colegio de Abogados, una entidad frizada desde hace años, sin conducción ni apariciones. Este colegio funciona bajo la órbita del Foro, que debería destinarle el 3% de su presupuesto. Ante su ausencia, sería razonable que el Foro destinara ese dinero a la nueva entidad de penalistas. ¿No será mucho?.

 

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