editorial

Las mil y una preguntas en la cabeza de Cambiemos San Juan

¿Cómo se jugará?, ¿quienes presentarán aspiraciones? La marejada por la denuncia de Martinazazzo a Cáceres, el candidato puesto, los autoconvocados. Orrego tiene la baraja, pero ninguna certeza. Por Sebastián Saharrea
sábado, 6 de febrero de 2021 · 11:26

Puede haber avalancha de pretensiones, como puede ser un caudal magro. Se puede jugar las figuras, como puede ir la fuerza de recambio. Pueden estar los sellos acostumbrados, como puede haber fugas e incorporaciones. Se puede definir en internas o en el teléfono.

Todo ese abanico puede ocurrir. Lo único seguro que hay es que el que da las cartas y reparte combustible para esas aspiraciones es el diputado Marcelo Orrego. Todo lo demás está por verse: intereses cruzados, internas viejas y nuevas, incluso la polvareda de avalanchas recientes.

No falta mucho, apenas unos pocos meses que serán fervientes en operaciones y novedades, el horizonte de al menos una banca nacional y un tablero inicial que hace falta repasar como punto de partida:

-La primera bomba a desactivar en la agrupación es la situación de Cáceres. Inmerso en un duro proceso judicial desatado por la denuncia de Jimena Martinazzo en su contra por lesiones de género, un peso difícil para soportar en la actividad política de estos días.

Que no mereció demasiada reacción visible en su propio partido, ni a nivel provincial ni nacional: nadie salió a condenar el episodio (ni Bullrich, titular nacional, ni ningún militante local), que tramita en Tribunales y es demasiado reciente además de muy incómodo.

La dirigente rawsina asegura haber sido golpeada por el diputado, él sostiene que no es verdad. Fue procesado en primera instancia por la justicia, que parece creerle a ella, pero él apeló a la Cámara para que le permita incorporar pruebas no tenidas en cuentas como una foto en el celular de…..una dueña de una estética que además es dirigente y podría ser candidata en ese mismo espacio. Habrá algo más sobre eso.

Hasta acá, la dimensión judicial. Pero también está la social y política. En estas condiciones, queda claro que Cáceres no puede volver a ser candidato este año, teniendo en cuenta que deja su banca. Es hasta acá el hombre fuerte del macrismo, golpeado en la línea de flotación política que deberá dar espacio a un recambio forzozo.

Hasta él mismo en la intimidad dice que no será candidato. El asunto es que seguramente querrá tener algo que decir en la definición. Si no va Cáceres, qué hará el PRO? Presentará aspiraciones de otro dirigente? O dirigenta? To be continued.

-La segunda bomba es el candidato puesto, cantado, a bautizarlo como se prefiera. Sí, es Rodolfo Colombo, el único de los pesos pesados de la coalición que no está colocado en ningún lado: lo están Orrego, Fabián Martín o Cáceres, pero él no.

Desde que debió abandonar el Anses, donde reportó en la gestión Macri, no ha logrado espacio político. Proviene además de un distrito que es una fortaleza de Juntos por el Cambio, pese a haber sido derrotado sin atenuantes en la última elección de intendente. También, es el único lugar donde ganó Macri en la presidencial pasada.

Colombo es además miembro de la mesa chica desde que la manejaba Basualdo. Socio de Orrego antes de la incorporación de Cáceres en 2017, integró su lista en 2019. Supo confrontar y derrotar al macrista. Y el asunto es que además se hace escuchar con este argumento que el resto considera inapelable. Lo que no quiere decir que no le vayan a hacer fácil, tal vez por ese mismo carácter indómito. Sin descuidar además que el colombismo no se agota en Colombo.

-Tercera bomba, las aspiraciones provenientes de Producción y Trabajo. Fabián Martín y Juan José Orrego manejan dos de los municipios más importantes de San  Juan –Rivadavia y Santa Lucía-, manejan además una línea política con pretensiones. Más el primero que el segundo, por sentido de la oportunidad (Orrego ya tiene a su hermano al timón del espacio).

Al jefe comunal de Rivadavia nadie le quita de la cabeza la posibilidad latente de ser él quien lidere la lista, y hay muchos desde afuera del minúsculo grupo de conducción que lo consideran el más competitivo. Para ir debería abandonar su segunda gestión, ¿por qué hacerlo?

Pero si no lo hiciera, hay figuras en el martinismo –con perdón del neologismo- que podrían calzare el traje: el más importante, el diputado Miodowsky. O Nancy Picón, si se impone presentar mujeres.

Otra pregunta para este espacio que encabeza nada menos que el líder de toda la coalición –Marcelo Orrego- es justamente qué hacer con Colombo. Enfrentarlo implica hacerlo con cierta garantía de derrotarlo, deberá ser con un candidato fuerte. O dejarlo pasar y soportar sus condiciones. Deberes para la casa.

-Cuarta bomba, Jimena Martinazzo. Luego de la fuerte denuncia contra Cáceres, no se ha dejado de mover. La semana pasada estuvo junto al líder de la juventud PRO nacional que vino a San Juan, no se lo vio al presidente Cornejo. Maneja el bloque de concejales de Rawson, donde podría apuntar el sector de Cáceres si es que quiere trasladar al partido las tensiones judiciales.

¿Estallará el macrismo local a medida que avance el expediente por las lesiones? ¿Irán apareciendo nombres comprometedores en la causa y vueltos políticos? Es una opción.

Lo que sí se sabe es que Jimena parece resuelta a subir peldaños políticos y cree que el momento la favorece. No sería extraño justamente que lo político refleje el estado del expediente. O que se transforme en una braza caliente para todos.

-Quinta bomba, los autoconvocados. Pese a no declarar pertenencia política firme, hay un grupo de ellos con alguna experiencia en las listas. Es el caso de Paola Miers, quien sonó como candidata a vice de Gómez Centurión y luego fue reemplazada por Cinthia Hotton. Pero además, Miers es la dueña de la estética que supuestamente guarda los secretos en los que confía Cáceres para torcer el rumbo de la causa judicial. Y que es amiga de Jimena, no estaría entregando entonces esa prueba, al menos voluntariamente.

Miers participa de los autoconvocados sanjuaninos, que en una réplica a escala local de las manifestaciones opositoras a nivel nacional. Los lideran Espert y Milei, dos figuras crecientes a quienes el PRO les teme por su capacidad de tracción de votos a su derecha y que negocian con Larreta para ir por adentro y no confrontando con ellos.

Si eso ocurre, también podría ocurrir en San Juan. Hasta en la provincia pueden acordar sin necesidad de hacerlo en otro lado. Se trata de un espacio numeroso que le come simpatías a la agrupación que encabeza Orrego. Miers es una referente, también aparece Belén Varela, la mujer que fue escrachada en una visita de Alberto Fernández.

-Sexta bomba, Dignidad Ciudadana y la UCR.  El primero, un partido local de mucha tracción en el espacio, que se siente cuando juega afuera. Se distanció de Macri por no manifestarse en contra del aborto. Podría volver, para no dividir, ahora que Orrego se pronunció de manera frontal por este asunto.

El radicalismo ha perdido predicamento, pero es un socio histórico. En el último turno para este mismo casillero de diputado nacional, presentó lista alternativa con Eduardo Castro a la cabeza. Estará seguramente, si la dejan.

El gran desafío es hacer calzar todo eso en 3 nombres, con un gran anzuelo político que es el cabeza de lista para poder entrar, ¿Quién será?

Puede haber avalancha de presentaciones, auténticas o sólo para negociar. Como puede muñequearse, ensayos cruzados, uno de un lado y otro del otro. Una fórmula fuerte y una más testimonial, como en la anterior ocasión.

El terreno de juego será muy parecido al de ahora, todos coinciden. Entienden que será difícil bajar en el Congreso las PASO vigentes, ante el rechazo del kirchernismo y Juntos por el Cambio. Y si lo hicieran, sólo podría ocurrir con los que no tengan interna por definir. Es decir que, para ellos, todo igual. Y les conviene.

Claro queda que a ese ajedrez juega Marcelo Orrego en solitario. Desde que heredó el joystick del senador Basualdo, maneja a voluntad al macrismo, que se le cuadra. Y opera influencia decisiva sobre el resto, en especial con Colombo, el único que le disputa alguna decisión pero hasta ahí nomás.

Lo demostró en el último armado: la lapicera fue sólo suya, los 4 primeros lugares para él y el resto se van para atrás, como diría la empleada pública de Gasalla (con perdón a las nuevas generaciones, que no entienden de qué se trata la expresión).

Será su voluntad, y de lo que se sienta forzado a aceptar.

 

 

Más de

Comentarios