Corría el año 1954 en San Juan y un puñado de viñateros y chacareros deseosos de contar con mayor representación en el mundo productivo provincial creó la Federación de Viñateros y Productores Agropecuarios. El 2023 encuentra a una de las entidades de mayor trayectoria celebrando sus 69 años de vida y con la misma energía de antaño.
Productores soplan 69 velitas: mirá de quiénes se trata
Sin embargo, esa trayectoria no fue color de rosas. Según cuenta Eduardo Garcés, su actual presidente, para ser una “federación” -tal como le impusieron de nombre- se debía contar con entidades federadas. Es decir, no podía tener afiliados directos, sino a través de otras instituciones según marca la ley argentina, lo que demandó una ardua tarea de dar a luz a centros de productores en toda la provincia. “Somos una entidad de segundo grado, nuestros afiliados son los centros de viñateros”, explicó Garcés.
Hubo un tiempo donde había un centro por cada uno de los 19 departamentos de San Juan. Hoy solo quedan 14, y en Capital donde desapareció totalmente la zona rural, se extinguió la chanche de reflotarlo. Ese “achique” también se nota en la superficie implantada: de las casi 65.000 hectáreas de vid de aquellos años, hoy calculan que quedan unas 35.000 contando los viñedos que están abandonados. “Van desapareciendo productores y centros departamentales”, dijo Garcés. El poder político de la entidad fue fuerte y en las cenas multitudinarias de aniversario, los productores levantaban o bajaban el pulgar a los postulantes al Ministerio de Producción.
Garcés lleva 10 años timoneando los destinos de la entidad, y entre los servicios que presta está el de administrar los Fondos Rotatorios, mediante la compra a granel de agroquímicos y abonos, para luego repartirlos en cuotas a los productores asociados. También brinda servicios de salud, ya que permite afiliar a la Obra Social Provincia tanto a productores como a personas que no trabajan en el Estado.
La entidad además está bajo el ala de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), y de la Confederación Federal de la Producción, una rama de la Confederación General Económica. Desde 1991 cuenta con edificio propio que funciona en la esquina de calle Caseros y 25 de Mayo.