Bodegas de Argentina, la cámara empresarial que agrupa a más de 250 bodegas y empresas proveedoras del sector vitivinícola, entre las cuales están también las bodegas sanjuaninas; manifestó “la profunda inquietud” de sus asociados ante la propuesta nacional de imponer 8% de derechos a las exportaciones de vinos.
Los 10 puntos negros que plantean las bodegas ante las retenciones
Dijo que la aplicación de retenciones agravará la mala situación de las exportaciones, y tendrá repercusiones negativas en el año 2024. “Amenaza directamente el sustento de cientos de miles de trabajadores”, señalo en un comunicado.
La entidad calculó que la devaluación del tipo de cambio oficial y el mix para la liquidación de exportaciones del 80% al dólar oficial y 20% al financiero, inicialmente generan una mejora competitiva del 20%, que disminuye al 12% con la aplicación del 8% en concepto de derechos de exportación. De manera similar, el tipo de cambio para las importaciones aumenta un 118% debido a la devaluación anunciada y al incremento del impuesto país.
Como resultado de los puntos mencionados, los proveedores de los insumos más críticos han anunciado incrementos del orden del 60%. “Los nuevos tipos de cambio, la aplicación del 8% en derechos de exportación, sumados a una devaluación proyectada del 2% mensual y una expectativa de inflación del 25% para el primer trimestre, colocan a las exportaciones de vinos en una situación crítica que repercutirá a lo largo de toda la cadena de valor”, advirtió la entidad.
“Convocamos a los gobernadores con desarrollos vitivinícolas a ilustrar sobre esta situación, y solicitamos a los legisladores nacionales que no respalden las retenciones a las exportaciones de vinos en las instancias correspondientes”, reclamó.
Al respecto, hay que recordar que el ministro de Producción de San Juan, Gustavo Fernández, junto a su par mendocino, Rodolfo Vargas Arizu, viajaran el martes próximo a Buenos Aires a pedir su derogación.
Un listado amargo
- El argumento de las bodegas es que aplicar retenciones a la industria del vino significará sumar solo 60 millones de dólares a las arcas estatales, apenas el 0,005% del gasto público.
- Perjudicará aún más la competitividad de las exportaciones argentinas frente a países sin gravámenes a las exportaciones.
- Acentuará la caída de las ya mermadas ventas al exterior del vino, que en último año decrecieron aproximadamente el 30%.
- Equivale entregar al estado un mes completo de ingresos por exportaciones.
- Son un tercio del monto que las Bodegas gastan en concepto laboral.
- Significan un cuarto de las compras de materias primas e insumos
- Superan los fondos destinados a promoción y publicidad, normalmente alrededor del 5% de la facturación.
- Implican reducir la cantidad de empleos directos e indirectos, impactando negativamente en la inclusión y arraigo en las zonas vitivinícolas.
- Generará consecuencias negativas en actividades relacionadas como el enoturismo, fuente vital de ingresos en divisas para la región.
- Resultará en la pérdida de valor agregado de un producto que podría degradarse fácilmente a la categoría de commodities.
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