Las mangueras de riego por goteo que se fabrican en San Juan están muy afianzadas en el agro sanjuanino, en las fincas con uvas, olivos, ajos, tomates y pistachos. Lo que no muchos saben es que, en los últimos tres años; su demanda ha crecido vertiginosamente también fuera de la provincia, nada menos que en cultivos extensivos de la Pampa Húmeda.
Las mangueras plásticas sanjuaninas se van para arriba en la Pampa Húmeda
Las clásicas mangueras o laterales de riego conquistaron zonas de cultivos impensadas en otras provincias. La fábrica local, con planes de expansión.
Por la sequía, cultivos de todo tipo han descubierto las bondades de ahorro de agua que tiene el sistema de riego por goteo que se usa desde hace años en zonas desérticas como San Juan o La Rioja. La novedad es que la principal región productora de soja, maíz y trigo, la del centro del país, sea ahora quien lo demanda.
“Empezaron hace 5 años poniendo riego por goteo enterrado, y en los últimos tres años hubo una explosión de eso. Hay mucha demanda de manguera riego por goteo que va a esa zona, que se ha convertido en una de las regiones más importantes”, dijo Gonzalo Millón, gerente de Operaciones de Rivulis Plastro. La firma es una multinacional de origen israelí, que ahora está en manos de capitales de Singapur, y tiene fábrica en 18 países, oficinas en 30 y presencia comercial en más de 120 países. La planta ubicada en San Juan es la administración central de Argentina.
Por la sorpresiva demanda de la Pampa Húmeda, la planta fabril sanjuanina decidió poner primera a su plan de expansión y está esperando la llegada de una nueva línea de producción, la tercera en 25 años desde que la fábrica abrió sus puertas. “Con esa línea pasaremos a incrementar 50% nuestra capacidad de producción de laterales de riego por goteo, conocidos como mangueras de riego”, agregó.
Millón admitió que la inversión se hizo para abastecer con producto principalmente a esa zona del centro del país. La firma que cuenta con 45 empleados aumentará 20% su planta de personal cuando llegue la línea nueva. ¿Cuáles son los plazos? Una vez que se sorteen trabas de importación.
Apoyo oficial
A raíz de los problemas por los que atraviesa Argentina, el ingreso de la maquinaria tiene un proceso muy burocrático de aprobación de certificados de importación. Actualmente está en el proceso final para que pueda ingresar al país y a San Juan, pero requiere de un empujón político y el Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación está dispuesto a darlo. Esa cartera se comprometió a agilizar el ingreso de la maquinaria que viene de California.
Ese fue el principal motivo por el que esta semana el Secretario de Industria, Comercio y Servicios, Alejandro Martín, y parte de su equipo, fue a la fábrica y mantuvo una reunión con autoridades de la firma. También escuchó las necesidades de mejoras en los servicios que presta el parque Industrial de Chimbas, a cargo del Estado. “Esta política es lo que fomenta el gobernador Marcelo Orrego en beneficio de la provincia”, dijo el gobierno a través de un comunicado.
Desempeño de lujo
La fabrica sanjuanina abastece a todo el país. Las mangueras de riego locales ya se usan en los olivos riojanos, en las principales bodegas mendocinas, y en limones y caña de azúcar en el norte argentino. También hay proyectos en la Patagonia. “Cuando hay excedentes, se exporta. Pero en los últimos años no pudimos exportar porque estamos totalmente tomados. Nuestra capacidad está tomada en el mercado interno justamente por los cultivos extensivos de trigo, maíz y soja en el centro del país”, reiteró Millón.
En Córdoba, por ejemplo, hay zonas donde la planta requiere de ciertos milímetros al año y llueven menos. El diferencial se alcanza con riego complementario por goteo, con el cual se logra uniformidad, además de incrementar los rindes. Hasta pueden plantar un quinto cultivo en cuatro años, aseguraron en la firma.
Además, por su eficiencia, el riego con mangueras enterradas en zonas de cultivos de granos le está ganando terreno al “riego con pívot”, que es como un aspersor gigante que gira de manera circular, consumiendo más energia y con menos eficiencia en la aplicacion de agua que el goteo. Para abastecer el sistema, en la finca se debe construir un reservorio de agua, que se abastece con una perforación que extrae agua de las napas subterráneas igual que se hace en San Juan. Desde allí sale un acueducto de cañería de PVC que se distribuye a lo largo del campo, y las mangueras sanjuaninas son el enlace final, que están puestas con el gotero en cada planta.