La situación de las farmacias sanjuaninas es complicada, principalmente por el atraso de los pagos del PAMI y otras obras sociales. Desde el Colegio Farmacéutico indicaron que algunos propietarios han decidido vender sus negocios y otros deben endeudarse para sostener su trabajo. Preocupa el futuro de un sector que ha sufrido los embates del ajuste del Gobierno nacional y la caída del poder adquisitivo.
El sector farmacéutico de San Juan en crisis: entre el atraso de pagos del PAMI y la venta de bienes para pagarle a proveedores
El panorama perjudica al rubro, debido a que la entidad es el principal cliente de las empresas que expenden medicamentos.
Esteban Maldonado, presidente del Colegio Farmacéutico, explicó a Tiempo de San Juan que existe un desfasaje financiero que termina afectando su sostenibilidad. “Las farmacias deben pagar a las droguerías en un plazo de 21 días, pero reciben los pagos de las obras sociales y prepagas a los 45, 60 o incluso 90 días”, señaló. Esto ha llevado a muchos propietarios a tener que vender sus bienes personales o endeudarse para poder pagarles a sus proveedores y evitar la interrupción de la cadena de pagos. También indicó que algunas farmacias están limitando la entrega de medicamentos muy caros para no generar deudas que no podrán cubrir.
Otra situación que perjudica gravemente a las farmacias es el atraso de pagos del PAMI. Maldonado expresó que los afiliados de dicha institución son los principales clientes de las farmacias y que el escenario está dificultando su supervivencia. Señaló que las medidas del Gobierno respecto al PAMI han perjudicado seriamente al sector. Esto incluye el paso de medicamentos de receta a venta libre (lo que elimina la cobertura de la obra social), la baja en los porcentajes de cobertura y un atraso significativo en los pagos. Según el dirigente, se han perdido cerca de 2 millones de recetas a nivel nacional por estos cambios.
Por su parte, el farmacéutico y referente del ámbito Mauricio Barceló coincidió en que la falta de pagos del PAMI y las modificaciones en la cobertura han causado problemas en el rubro y en los clientes. Advirtió que, debido a la reducción en la cobertura del 100% de muchos fármacos, numerosos jubilados se ven obligados a elegir entre "comprar los medicamentos o comprar la comida".
Barceló contó que también hay preocupación por el conflicto internacional en Medio Oriente, que ha provocado una desestabilización en el mercado energético, específicamente en el precio del petróleo. Detalló que la mayoría de las drogas con las que se producen los remedios son importadas y, por lo tanto, un incremento en los costos logísticos se trasladará al valor de los medicamentos.
Para finalizar, el experto aseguró que le alarma la creciente ola desreguladora que se está promoviendo en los últimos años y puso como ejemplo el caso de la provincia de Río Negro. “A partir de esta desregulación, cualquier persona puede poner una farmacia. Se está perdiendo el profesionalismo”, concluyó.