En abril, durante el inicio de sesiones del periodo legislativo en San Juan, Marcelo Orrego anunció en la Legislatura que el 40% de las obras inactivas serían retomadas con recursos propios. Esto tras el parate de la obra pública por parte del gobierno nacional y su impacto en la provincia. Pese a los anuncios, no hay reactivación del todo, ni nuevos proyectos a comenzar en el corto plazo y esta situación preocupa a las empresas constructoras.
El panorama del sector de la construcción privada en San Juan: datos a favor y en contra
Las empresas constructoras están haciendo malabares para sostener la actividad. Los factores que presionan al sector.
Ramón Martínez, presidente de la Cámara de la Construcción en la provincia, comentó a Tiempo de San Juan que actualmente hay mayor cantidad de obras privadas en ejecución que públicas. Pese a ello, esto no significa que la actividad se mantenga en buenos números.
“La obra privada se está moviendo, pero poco y nada. Las ventas se están moviendo poco. Pese a ello, hay más obras privadas que obras publicas hoy en día, pero por el parate de la obra pública, no por un auge de la obra privada”, sentenció.
Sobre los trabajos que se están haciendo, detalló que la gran mayoría de los proyectos consisten en construcciones inmobiliarias como complejos de departamentos o ampliaciones en domicilios privados, no así grandes proyectos que impliquen una importante mano de obra o inversión en la provincia.
Por otro lado, señaló que el flujo de actividad en la obra privada no llega a mover la aguja en las ventas de materiales para la construcción. Al respecto aseguró: “Casi todo el movimiento de compra y venta de materiales lo hacia la obra pública, y los stocks aumentaron un montón. Los precios bajaron, pero comparativamente los precios están más elevados que año pasado”.
En la misma sintonía se expresó Juan Janavel, presidente de la Cámara de Ferreteros de San Juan, quien detalló que, a diferencia del año pasado, cuando estaban registrando un faltante importante de mercadería y precios, en esta oportunidad hay sobrante de stock, pero no porque haya aumentado la producción, sino porque no hay ventas.
Mientras los empresarios de la construcción buscan sostener la actividad respaldados en las demandas de privados, esperan expectantes la reactivación de la obra pública que lleve a un aumento de la mano de obra. Cabe recordar que en lo que va del año se perdieron alrededor de 7.000 puestos de trabajo por el freno de proyectos con fondos del Estado. Las esperanzas están puestas en que esto suceda en el corto plazo.