En los últimos meses vemos la desesperación en países centrales, como Estados Unidos, o España y el Reino Unido entre otros, por rozar los dos dígitos de inflación anual, tras años de pandemia y guerra cuasi mundial.
Confusión, pesimismo, endeudamiento: cómo nos pega la inflación a los argentinos
Cuando leemos que en Gran Bretaña primero dimitió todo un gabinete y luego un primer ministro por la crisis provocada por un 8, 9, o 10% de inflación anual, se nos dibuja una sonrisa y pensamos, “¡a papá!
Pero los altos índices de inflación que está sufriendo la Argentina, y sobre todo, que se están repitiendo durante tanto tiempo, ya están empezando a golpear, y no sólo en el bolsillo.
Un estudio realizado por la Escuela IDAES de la Universidad e san Martín reveló que más allá de la economía inmediata, hay preocupación por la caída de clase social, sin respectivas de mejoras a futuro.
La calidad de vida fue gravemente afectada por la espiral inflacionaria. El 83% de los encuestados confesaron haber tenido que ajustar sus economías diarias, el 48% fue un paso más allá, y dejó de pagar cuentas, mientras que también un 48% llegó al límite y debió endeudarse para cubrir gastos corrientes.
El tema invade también la intimidad casera. El 82% reconoció que el tema se habla mucho en familia.
Las expectativas son dramáticas. Como decíamos, la perspectiva de caída en la pirámide social es abrumadora, y la percibe el 69% de los encuestados. Y un 65% ya puso a la inflación como “lo más importante” que está pasando. Un 62% reconoció que “no puedo pensar en el futuro”.
En el apartado de análisis del trabajo, los expertos de IDAES señalan que “el ajuste en las economías familiares, la desorganización de la vida diaria y el temor al desclasamiento gobiernan de manera transversal la experiencia y el humor social frente a la inflación”.
En este sentido de la desorganización, también hay cifras. Un 79% admite que le cuesta mucho organizarse con los gastos, y el 70% reconoce que pierde mucho tiempo buscando mejores precios. Por otro lado, el 70% sabe, piensa, o ha comprobado, que la falta del dinero genera malestar y choques personales.