En los últimos años, la necesidad económica obligó a los sanjuaninos a aprender oficios. Aunque en una especialidad ocurrió un motivo más que particular. Aseguraron que cada vez asisten más mujeres a los talleres de Carpintería. Hay un motivo principal: están cansadas de pedirles a sus maridos por el arreglo de los muebles.
Cansadas de pedirles a sus maridos, más sanjuaninas aprenden carpintería para arreglar muebles
Lo aseguraron desde un centro de formación profesional. No únicamente influye la necesidad económica, también las mujeres están “hartas” de pedirles a sus esposos por los arreglos, manifestaron.
“Tenemos muchas mujeres en Carpintería, que están hartas de pedirles a los esposos”, dijeron desde el Centro de Formación Profesional N°1 de Rawson. Manifestaron que las alumnas tienen una destacada labor en estos cursos y muchas ya comenzaron a ejercer dicho oficio.
En 2024, Carpintería fue uno de los cursos con mayor demanda en la institución. Quienes tuvieron un número elevado en matrícula fueron Electricidad, Plomería y Gasista.
La necesidad económica, el principal motivo de los sanjuaninos para salir a aprender oficios
Desde el Centro de Formación Profesional N°1 de Rawson aseguraron que son los jóvenes los más interesados en capacitarse, a diferencia de la prepandemia. También dijeron que los cursos con mayor demanda fueron Electricidad, Plomería y Soldadura.
En 2024 hubo un repunte del alumnado y la matrícula estuvo llena en varios cursos. “Recién nos estamos acomodando”, reconocieron. El COVID-19 provocó la estrepitosa baja de interesados. Hubo grandes dificultades con la virtualidad y la falta de herramientas de estudiantes que sí se encontraban en la institución.
También hubo una caída en el rango etario y los más jóvenes son quienes asisten a estudiar. Los primeros años hubo muchos estudiantes experimentados. Principalmente en gasistas, quienes buscaron matricularse.
En la mayoría de los casos registraron la asistencia de alumnos con muy pocos conocimientos en los oficios. Pero reconocieron las ganas de aprender de los participantes. “Lo hacen para tener una buena fuente de trabajo”, expresaron.
También hay un número importante de estudiantes universitarios. En algunos cursos llega a ser del 50%. Esto ocurre porque son cursos cortos –seis meses de duración- e intensivos.