El boom minero en San Juan volvió a poner bajo la lupa al mercado inmobiliario. En voz baja, fuentes del Gobierno provincial reconocen que la actividad está presionando los valores de los alquileres hacia arriba. Pero cuando se baja al terreno, la realidad no es tan lineal y desnudó disidencias en el mercado.
Alquileres en San Juan: el impacto de la minería divide al mercado inmobiliario
Referentes del sector inmobiliario disienten en el impacto de la minería en el sector: unos dicen que empujó los precios de alquileres hacia arriba y otros no lo ven así. Pero hay algunas coincidencias.
Referentes del sector consultados por Tiempo de San Juan describieron una situación contradictoria: algunos dicen que hay propiedades cuyo valor está inflado porque los propietarios buscan alquilarlos a la minería y otros dicen que eso no ocurre todavía no ocurre. En lo que sí coinciden es que se está lejos de un escenario de alta demanda sostenida, por lo tanto, hay oferta, pero cuesta alquilarlas.
Dos mercados que no se encuentran
Mauricio Turell, presidente de la Cámara de Construcción e Inmobiliaria de San Juan, lo resume en dos movimientos que conviven y tensan el mercado.
Por un lado, los alquileres más baratos que son los que corresponden a monoambientes o departamentos de un dormitorio, que oscilan entre los 350 a 400 mil pesos, ya no salen con la rapidez de antes. “Un alquiler que antes se concretaba en diez o quince días, hoy tarda hasta dos meses”, advirtió. Agregó que el motivo es porque los salarios no acompañan, y cada vez cuesta más afrontar incluso opciones consideradas básicas.
Por otro lado, aparece el segmento que mira de lleno a la minería. Se trata de casas de 2 a 3 dormitorios, con mayores comodidades -como barrios privados o inmuebles con pileta- cuyos valores trepan de parte de los propietarios por la expectativa de captar a empresas o trabajadores del sector minero.
Ahí los precios cambian de escala. Turell dijo que los alquileres pretendido rondan o superan el millón de pesos, más expensas, y quedan directamente fuera del alcance de un empleado promedio, ya sea estatal o del sector privado. Por eso es que en ese segmento tampoco hay gran demanda por el momento.
“Todos quieren alquilarle a la minería, eso siempre pasó, pero hoy esos alquileres altos tampoco se están concretando rápido”, explicó el empresario. El resultado es una postal poco habitual: propiedades caras esperando inquilinos y, al mismo tiempo, viviendas más económicas que tampoco logran cerrarse, por el escaso poder adquisitivo.
Otra mirada: sin subas generalizadas
Desde la Cámara de Corredores Inmobiliarios, su presidente Esteban Costela aportó otro matiz al panorama. Según señaló, no se registran subas generalizadas en todos los alquileres, y es clave diferenciar entre tipos de propiedades y segmentos.
En ese sentido, advirtió que la oferta de casas de dos y tres dormitorios se mantiene prácticamente estancada desde hace tiempo, con pocas variaciones. Para Costela, ese es uno de los puntos estructurales que San Juan deberá resolver a futuro, no solo por la minería sino por la demanda habitacional en general.
Así, el mercado inmobiliario sanjuanino en este momento tiene por un lado la expectativa de un sector como es el minero, que promete dinamizar la economía; y por otro, una realidad cotidiana donde los ingresos no alcanzan y las operaciones no terminan de cerrarse.
Lo que sí surge como interrogante es si la minería ya está encareciendo los alquileres en San Juan o el mercado inmobiliario se está adelantando a un boom que todavía no se traduce en una demanda real. Por el momento en el sector coinciden en que los contratos no abundan.